Ampliación de la red de espacios seguros con la incorporación de las parroquias de la ciudad de Zaragoza. - DANIEL MARCOS
ZARAGOZA 13 May. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Zaragoza amplía la red de espacios seguros en la ciudad para atender a víctimas de violencia machista, incorporando también a las parroquias como lugares comprometidos y cercanos donde poder escuchar a las mujeres en situación de riesgo y derivarlas a los recursos municipales de la Casa de la Mujer.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, y el arzobispo de Zaragoza, Carlos Escribano, han suscrito este acuerdo de colaboración entre ambas instituciones para impulsar la iniciativa 'Parroquias seguras'. Lo han rubricado en una de las parroquias adheridas, la iglesia Nuestra Señora de Montserrat, en Delicias, acompañados por el párroco de la misma, Javier Zudaire; la consejera de Políticas Sociales, Marian Orós; y la jefa del Servicio de Igualdad y Mujer, Ana Gaspar.
Tras la firma, Chueca ha indicado que esta colaboración busca dar a conocer los recursos y profesionales municipales con los que cuenta el Ayuntamiento para luchar contra la violencia machista, que es la mayor expresión de desigualdad entre hombres y mujeres, y una lacra que requiere la colaboración e implicación de toda la sociedad.
Ha destacado que es una iniciativa que nace del propio Arzobispado y que está en la línea de otras acciones impulsadas por el Ayuntamiento en este sentido, como el protocolo de adhesión con los establecimientos de ocio y los taxis seguros.
PRIMER PUNTO DE APOYO
"La lucha contra la violencia machista es un asunto de todos y, además de a las Administraciones públicas, debe implicar a toda la sociedad", ha apuntado.
Las iglesias actuarán como "un primer punto de apoyo" para aquellas mujeres que necesitan atención y todavía no han acudido a los servicios especializados", ha señalado Chueca, quien ha precisado que el objetivo es ofrecer una primera acogida segura y facilitar esa atención profesional.
Las parroquias son un espacio idóneo para sumarse a esa red. Se encuentran en todos los barrios de la ciudad y son para muchos vecinos un lugar de "proximidad" y "cercanía", al que muchas veces se acude en momentos y en situaciones complicadas, buscando confianza y apoyo.
"Una parroquia es, para muchas personas, un hogar donde alguien te recibe, te escucha, te pregunta cómo estás y se preocupa por ti", ha manifestado la alcaldesa.
REFLEXIÓN
Por su parte, el arzobispo de Zaragoza, Carlos Escribano, ha apuntado que, tras los últimos casos de violencia contra las mujeres en la capital aragonesa, comenzaron a reflexionar sobre cómo podían colaborar desde las parroquias.
"La intención es que, durante el tiempo en que las parroquias permanezcan abiertas, puedan acoger, orientar y proteger a mujeres que estén viviendo situaciones de violencia o que puedan encontrarse en peligro", ha indicado, al tiempo que ha señalado que "no es algo nuevo en la iglesia".
De hecho, históricamente han sido lugares de acogida y protección para personas vulnerables y "creemos que también hoy podemos prestar ese servicio a la ciudad de Zaragoza". De momento, se han sumado cinco parroquias al proyecto con el objetivo de ir aumentándolo a todas las iglesias, según ha comentado el arzobispo.
Las primeras en adherirse han sido la iglesia de Nuestra Señora de Montserrat, en Ciudad Jardín; la iglesia de San Lamberto, en Miralbueno; la basílica de Santa Engracia, en el Centro; la iglesia San José de Pignatelli, en el paseo de la Constitución; y la iglesia de la Sagrada Familia, en Torrero-La Paz.
RED DE ESPACIOS SEGUROS: DESDE LOS BARES A LOS TAXIS
Se adhieren así a la red de espacios seguros, que comienza con los establecimientos de ocio nocturno, con los bares y discotecas, y continúa con las comisiones de fiestas de los barrios, peñas, los centros deportivos municipales y los taxis de las dos cooperativas, a los que se ha prestado material gráfico y asesoramiento por parte del Ayuntamiento.
Esa labor se hará ahora también con las parroquias, a cuyos responsables y voluntarios se impartirá una formación específica por parte de las profesionales del Servicio de Igualdad.
Se abordarán contenidos necesarios para una primera atención, como la compresión del impacto psicológico que genera la violencia, la acogida y escucha indicando las actitudes que favorecen la confianza y la comunicación y el protocolo de actuación con pautas concretas ante una situación de riesgo o urgencia.
El objetivo del convenio es la derivación a los profesionales, y por ello, se les informará de todos los recursos y servicios municipales disponibles en el Ayuntamiento para la atención a las mujeres víctimas de violencia machista.
La formación comenzará en junio y a finales de ese mes las cinco parroquias adheridas en este primer momento comenzarán a ofrecer atención a las mujeres por parte de párrocos y voluntarios, que derivarán cada caso a los servicios sociales correspondientes.
El Ayuntamiento de Zaragoza ofrece atención social y psicológica, asesoramiento jurídico, orientación laboral y atención educativa para madres e hijos que sufren violencia, además de una red de alojamientos temporales o las ayudas al alquiler o la hipoteca para fomentar la autonomía.
931 MUJERES ATENDIDAS EN 2025
En este sentido, la alcaldesa ha apuntado que en el último año se ha atendido a 931 mujeres, 570 de las cuales eran nuevos casos. Además, se ha prestado atención educativa a 112 mujeres, se han realizado 522 consultas en la asesoría jurídica y se ha impulsado la inserción laboral de 61 mujeres.
"Detrás de estos datos hay mucho más que estadísticas. Hay mujeres que encontraron apoyo", ha indicado Chueca. Además, el Ayuntamiento de Zaragoza continúa desarrollando programas de concienciación y sensibilización en centros educativos, en los que han participado más de 1.900 alumnos.
Por su parte, la Archidiócesis se compromete a prestar acogida a las mujeres que acudan a la parroquia en una situación de violencia y ofrecerles un espacio de seguridad, derivándolas a la Casa de la Mujer, además de impulsar iniciativas de concienciación y sensibilización.
El acuerdo tendrá una duración de un año, que se podrá prorrogar de forma automática, y no supondrá coste económico para el Ayuntamiento. Además, se formará una Comisión de Seguimiento formada por representantes de ambas instituciones para evaluar el desarrollo del programa.