8 de abril de 2020
 
Actualizado 14/11/2008 15:28:37 +00:00 CET

El Príncipe anima a los directivos a promover la mejora del capital humano y la innovación tecnológica ante la crisis

ZARAGOZA, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Príncipe Don Felipe de Borbón animó esta mañana a los directivos y ejecutivos de empresas españolas a promover la mejora del capital humano y la innovación tecnológica como herramientas ante el escenario económico actual.

Su Alteza Real clausuró el V Congreso de Directivos organizado por la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), que se celebró esta semana en Zaragoza. En su alocución, Don Felipe afirmó que "el capital humano seguirá siendo el activo más importante de nuestras empresas".

En este sentido, resaltó valores como "el talento, la iniciativa, el sentido emprendedor, el sacrificio, la capacidad de trabajo y superación", todos ellos "instrumentos y valores esenciales que se deben manejar y demostrar para el éxito de una gestión empresarial".

Esto obliga a "cuidar con esmero, realismo y visión estratégica la educación de nuestros jóvenes, la preparación técnica de nuestros profesionales y la formación en general de nuestros ciudadanos, para que accedan en las mejores condiciones posibles al mercado laboral".

La mejor formación del capital humano debe redundar en "una mayor competitividad individual y, por tanto, una mayor libertad para elegir mejor el futuro de cada uno, pero sobre todo una mayor competitividad como país en el mercado laboral", continuó Su Alteza Real, quien señaló que "la búsqueda permanente de la excelencia es fundamental".

INNOVACIÓN

El Príncipe Don Felipe de Borbón añadió que la innovación, la investigación científica y las nuevas tecnologías "deben estar en la raíz misma de todo proyecto empresarial" porque "sólo así podremos competir como queremos en la moderna economía del conocimiento y proyectar con fuerza nuestras empresas en el escenario internacional".

Su Alteza Real alabó la labor de los directivos y ejecutivos de empresa y a quienes les dijo que han aprendido "a mirar lejos sin desatender el día a día ni lo que ocurre en cada rincón de vuestros negocios y sois los que mejor podéis intuir, junto a otras instituciones y organizaciones, hacia dónde nos debe llevar la búsqueda de competitividad, que es en gran medida la base del empleo".

También afirmó que "España cuenta con un excelente cuadro de directivos y gestores empresariales", lo que constituye "una razón para el optimismo en la gestión de los tiempos que vivimos". El Príncipe explicitó su "confianza" en los directivos y ejecutivos españoles por su "capacidad, sentido de la responsabilidad y liderazgo para el futuro".

Su Alteza Real aludió a la ciudad de Zaragoza y la celebración, el verano pasado de la Exposición Internacional Zaragoza 2008, con cuya organización la capital aragonesa ha demostrado "su grandeza y su capacidad para ser, a la vez, reflejo y motor del progreso y la proyección exterior de España", la misma grandeza que demostraron los zaragozanos cuando lucharon en Los Sitios de Zaragoza contra las tropas napoleónicas hace 200 años, apuntó.

El Príncipe aludió a los Congresos de CEDE celebrados en 2001 y 2006, en los que "estaban latentes las consecuencias del imparable proceso de internacionalización económica" y en los que se destacaron las oportunidades que se abrían para la economía española en un entorno globalizado, en el que se desarrollan nuevos espacios económicos.

"Ya entonces se ponía de relieve que no era sostenible una globalización financiera si no iba acompañada de una ordenación de otras dimensiones derivadas de aquella y que hacían referencia a aspectos sociales, regulatorios y políticos de proyección y alcance mundial", dijo Su Alteza Real.

Del Congreso de 2001, dedicado al tema 'Emprendedores con valor', Don Felipe destacó cómo los directivos atendieron al nuevo concepto de dirección basado en los valores y también al deseo de mejorar las relaciones entre los directivos de Europa y América. Del Congreso de 2006, Su Alteza Real recordó los trabajos sobre la evolución demográfica, la integración de la inmigración, la deslocalización y el futuro de la industria.

DECISIONES COMPARTIDAS

El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, intervino en la clausura y aseveró que la presente crisis global "exige decisiones compartidas, decisiones globales en un espacio común y participativo", precisamente "el camino por el que, desde hace un tiempo, hemos optado en nuestra comunidad".

El jefe del Ejecutivo autónomo defendió el Acuerdo Económico y Social para el Progreso de Aragón (AESPA), documento que reúne a sindicatos y empresarios y permite "generar un núcleo de confianza entre todos los actores económicos y políticos de nuestra sociedad". El AESPA reafirma la "vocación de permanencia en el diálogo social", ya que determina "el futuro de nuestras empresas" y del empleo.

Iglesias también mencionó el reciente acuerdo con las entidades de ahorro para mantener el crédito para impulsar "proyectos viables" y favorecer la recuperación de la economía, así como la realización de una convocatoria conjunta del Instituto Aragonés de Empleo (INAEM) y las corporaciones locales para generar empleo en las zonas y las actividades más estancadas.

Otra iniciativa contra la crisis es la próxima firma, con el Gobierno central, de un convenio para asociar la Universidad de Zaragoza al Campus de Excelencia Profesional. "O hay atrevimiento, o hay resignación", sentenció.

MÁXIMO ESFUERZO

El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, dijo que todos los implicados están "obligados" a realizar "el máximo esfuerzo" para llevar la crisis global "de la manera más razonable", tras lo que se solidarizó con "las personas que han perdido su empleo o lo van a perder y los empresarios que no duermen" por los problemas de las empresas que dirigen.

El presidente de CEDE, Isidro Fainé, aseveró que el mundo global está lleno de "incertidumbres" y reconoció que "la gestión de la globalización no siempre es sencilla", a lo que añadió que "la participación en el proceso de integración mundial no es opcional".

Fainé avisó de que "los éxitos pasados no garantizan el futuro" y expresó que ésta es "la época de las iniciativas más que de la gran estrategia".

Asimismo, emplazó a los directivos y ejecutivos españoles a "conseguir el compromiso de todos los empleados", lo que exige darle sentido a su labor, "recompensar su esfuerzo de manera equitativa, inspirar confianza", todo lo cual es "imposible" de obtener "desde un confortable sillón de un despacho".

Ante la crisis, el directivo debe tener "coraje y capacidad de comprensión" del momento económico y de los problemas de la empresa, prosiguió Isidro Fainé, quien pidió a los ejecutivos que tengan "valentía para adoptar decisiones que afectan al futuro de la empresa".

También les animó a tener "coraje para ser capaces de resistir la presión del momento y capacidad de comprensión a los demás porque el estrés puede llegar a ser insoportable". Asimismo, aseguró, "se puede ser muy duro, pero hay que dar un trato de primera a los colaboradores".

Otras cualidades que debe reunir el ejecutivo es una alta dosis de confianza, una gran fuerza de voluntad, capacidad para distinguir lo importante de lo urgente y pragmatismo e intuición para tomar decisiones rápidas. "Lo realmente importante es el bien de la empresa y no quien se cuelga las medallas", sentenció Fainé.

El presidente del Club de Marketing de Aragón y responsable del Comité Organizador del Congreso de Directivos, Salvador Arenere, indicó que los actuales son "tiempos especialmente convulsos" porque "el escenario de crisis es grave".

Arenere señaló que es preciso recuperar valores y "hacer planteamientos éticos ambiciosos". Los directivos españoles deben ser "motor de cambio" de la economía, remarcó.