El sector del metal en Aragón atraviesa una "importante crisis" que continuará el próximo semestre, pero más debilitada

Actualizado 14/07/2008 15:13:58 CET

ZARAGOZA, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

El sector del metal en Aragón atraviesa una "importante crisis", que ya ha llegado a su punto álgido, por lo que las previsiones para el próximo semestre son menos pesimistas, según se desprende del Informe de Percepción Industrial de Aragón del sector del Metal (IPIA Metal) del primer semestre de este año, realizado por la Federación de Empresarios del Metal de Zaragoza (FEMZ).

El presidente de FEMZ, Javier Ferrer, presentó en rueda de prensa los datos del informe, acompañado del secretario general de FEMZ, Rafael Zapatero. Según explicaron, este informe se realiza a partir de encuestas telefónicas a una muestra de 612 empresas, representativa de 2.206 empresas que hay en el sector del metal en Aragón.

El presidente de FEMZ manifestó que la percepción general es de una "importante crisis", puesto que "el indicador de percepción ha experimentado un retroceso mayor del previsto, de un 19,5 por ciento, cuando se preveía que iba a bajar un 9,3 por ciento".

Se prevé, además, una desaceleración mayor que en el resto de sectores industriales para el semestre próximo, de un 18,37 por ciento, explicó Ferrer. "Espero que esta percepción no se produzca porque sería muy grave para el sector", matizó, aunque no se mostró muy optimista.

El secretario general de FEMZ, Rafael Zapatero, profundizó en los datos concretos del informe y señaló que "el índice de este estudio arroja un resultado negativo, el más pesimista desde 2003", cuando comenzó a elaborarse este estudio.

"El resultado es plenamente coherente con la situación económica general y pone de relieve una crisis, que ya no sólo afecta a la construcción o a los segmentos financieros, sino también a toda la industria, como es el caso del sector del metal, el más relevante en Aragón", recalcó el secretario general de FEMZ.

VENTAS.

Rafael Zapatero comentó que las ventas nacionales del primer semestre han caído según el 55 por ciento de las empresas encuestadas. Para los siguientes seis meses, el 45,2 por ciento opina que disminuirán y el 44 por ciento que se mantendrán.

Sin embargo, las empresas exportadoras del sector del metal consultadas mantienen la estabilidad en cuanto a ventas internacionales, aunque con una leve tendencia a la disminución.

Asimismo, se profundiza en el balance negativo de la demanda del sector, donde más de la mitad de las empresas consultadas, un 64,3 por ciento, perciben que ha caído la demanda en la primera mitad de 2008. Esta dinámica de desaceleración hace que se mantengan los augurios negativos para el siguiente semestre, ya que el 55 por ciento de las empresas cree que disminuirá la demanda.

En este escenario, se observa que en lo que va de año ha habido una fuerte tendencia a reducir la producción. Es el caso del 43,5 por ciento de las empresas del metal, aunque el 43,4 por ciento, mantuvieron el volumen de producción. Para lo que queda de año, el 57 por ciento de las empresas encuestadas tiene previsto estabilizar la producción.

Además, persiste entre los industriales aragoneses del metal la percepción de debilidad en la cartera de pedidos cerrados para los próximos seis meses, especialmente en los mercados nacionales, según el 53,3 por ciento de las empresas encuestadas. No obstante, las empresas exportadoras mantienen la normalidad a este respecto.

COSTES DE PRODUCCIÓN.

En cuanto a los costes de producción, Zapatero puso de manifiesto que los costes de las materias primas siguen creciendo por encima de lo esperado, como así lo corroboran el 88,2 por ciento de las empresas.

La mano de obra también se encareció en el último semestre para el 51 por ciento de las empresas; y se acusará esa tendencia en la segunda mitad de 2008, según las previsiones del 85,2 por ciento de las empresas.

Los precios aumentaron en el 45 por ciento de las empresas, "lo que es coherente dada la situación generalizada de inflación", añadió Rafael Zapatero, una evolución que se percibe también para el próximo semestre, pero en menor medida, ya que el 57 por ciento de empresas creen que mantendrán los precios.

El secretario general insistió en que "las elevadas tasas de inflación se deben al crecimiento de los costes y no al aumento de los margenes de beneficios". "Ésta es la tesis que ha defendido el Gobierno central en los últimos meses y no es cierta", subrayó Rafael Zapatero.

DATOS MÁS OPTIMISTAS.

Las inversiones son uno de los pocos parámetros de este estudio que arrojan una tendencia positiva, ya que, según el 21,6 por ciento de las empresas del metal han aumentado. En el siguiente semestre, se estima que aumentarán un 14,6 por ciento, lo que supone "una leve ralentización en la previsión que consolida el rumbo a la estabilización", destacó el secretario general de FEMZ.

Las plantillas se mantienen estables en el 68,8 por ciento de las empresas, aunque el 21,3 por ciento se han visto obligadas a hacer recortes de personal. Esta cifra es un punto de inflexión, ya que para los seis meses siguientes las plantillas permanecerán estables en el 76,6 por ciento de las empresas.

Este dato es especialmente relevante si tenemos en cuenta que este sector da trabajo a 45.000 personas en la comunidad, un volumen de empleo que representa más del 10 por ciento de la población activa total.

Respecto a la situación general de la economía aragonesa, regresan los augurios negativos, ya que el 74 por ciento de las empresas ponen el acento en la evolución insuficiente de la economía, y el 69 por ciento opina que continuará decreciendo en los próximos meses, lo que subraya el pesimismo económico en la percepción futura del sector, aunque con cifras ligeramente mejores.

INFLUENCIA DE LA EXPO EN LA ECONOMÍA.

El informe refleja que los encuestados mantienen el optimismo sobre la incidencia en la economía aragonesa de la Exposición Internacional que Zaragoza acoge hasta el próximo 14 de septiembre, ya que cerca del 60 por ciento de las empresas confían, totalmente, bastante o algo, en que la Exposición servirá para potenciar la economía, aunque este porcentaje ha bajado respecto a 2007.

No obstante, el 86,2 por ciento de las empresas aragonesas del metal consideran que la repercusión de Expo Zaragoza 2008, pese a sus efectos favorables para la economía en general, no se transmite a sus empresas en particular. El 84,3 por ciento de las empresas exportadoras tampoco creen que les vaya a ayudar a vender sus productos en el exterior.