COSUENDA (ZARAGOZA), 8 (EUROPA PRESS)
La localidad zaragozana de Cosuenda ha comenzado a ejecutar la tercera fase de las obras de restauración de su Iglesia Parroquial. Los trabajos, cuyo presupuesto asciende a 304.020 euros, consisten en la rehabilitación total del exterior del tempo, a través de un convenio firmado entre el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Cosuenda.
El alcalde de Cosuenda, Óscar Lorente, explicó hoy a Europa Press que el Ejecutivo autónomo aportará el 90 por ciento del presupuesto necesario para acometer las obras, mientras que el Ayuntamiento pondrá un 5 por ciento y el Arzobispado y la Parroquia, el resto.
En una primera y segunda fase "se cambiaron todas las cubiertas de la Iglesia y se restauraron parte de las fachadas", proceso que se completará ahora con la recuperación de las fachadas del Camino de Almonacid. Posteriormente, "se hará un túnel perimetral a lo largo del templo para quitar las humedades", túnel que se aprovechará para soterrar los cables de alumbrado público existentes.
En total, la inversión para rehabilitar los exteriores de la Iglesia Parroquial, en el marco del convenio firmado con el Ejecutivo autónomo, ha ascendido a 900.000 euros.
Para completar estos trabajos, mañana jueves, 9 de octubre, "firmaremos un convenio con la Diputación de Zaragoza para trabajar en los interiores de la Iglesia", acuerdo que se prolongará durante los años 2008-2009-2010 y por el que se aportarán "135.000 euros para recuperar los serigrafiados del interior del templo, en toda la nave crucero", después de que en una primera fase se invirtiesen 60.000 euros en el coro. Las obras serán financiadas al 60 por ciento por la Institución Provincial, mientras que el Consistorio y el Arzobispado aportarán un veinte por ciento cada uno.
En este caso se trata de recuperar en la nave central unas "pinturas decorativas muy importantes" que quedaron tapadas cuando se pintaron las paredes del templo, en 1950, y que, por las humedades, han ido apareciendo. "Las estamos recuperando para darles el valor patrimonial y cultural que tienen", en un templo "único en la Comunidad aragonesa y comparable por su calidad al de Los Amantes de Teruel o a la Catedral de Albarracín", aseguró Lorente.