Archivo - Plaza del Ayuntamiento de Oviedo. - EUROPA PRESS - Archivo
OVIEDO, 22 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Pleno del Ayuntamiento de Oviedo ha aprobado este lunes, con 23 votos a favor y 2 en contra, el Plan Estratégico de Cultura 2025-2035 (PECO 2035), un documento que fija la hoja de ruta de la política cultural de la ciudad para la próxima década.
El PECO 2035 ha sido elaborado por la Fundación Kreanta y Ergosfera, entidades de referencia en planificación cultural y desarrollo urbano, con el asesoramiento del equipo de Oviedo 2031. El plan es el resultado de un proceso participativo que ha incorporado las aportaciones de agentes culturales, ciudadanía, personas expertas e instituciones, y responde a las necesidades y oportunidades detectadas durante ese trabajo colectivo.
Durante la sesión plenaria de este lunes, el concejal de Cultura, David Álvarez, subrayó que "el plan sitúa la cultura como un derecho fundamental que debe ser garantizado a toda la ciudadanía". También destacó su carácter estratégico y su horizonte temporal de diez años, y señaló que el PECO 2035 da respuesta a las necesidades identificadas durante el último año de trabajo en el marco de la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura 2031.
El Plan Estratégico de Cultura parte de "una visión integral de la cultura como herramienta clave para la cohesión social, la igualdad y el desarrollo urbano sostenible". En este sentido, subrayó la importancia de garantizar el acceso a la cultura con independencia del origen, la situación socioeconómica, la edad, el género o las capacidades de las personas.
Uno de los objetivos centrales es consolidar la cultura como motor estratégico de Oviedo en los próximos años. Para ello, el documento incorpora una estrategia de equipamientos culturales orientada a optimizar y reordenar la red existente, así como a ampliarla con nuevos espacios necesarios para el impulso de la ciudad.
Entre las actuaciones previstas destacan la futura Casa de las Artes y las intervenciones en el ámbito de la antigua fábrica de armas de La Vega, donde se plantea una nueva biblioteca central, un espacio escénico, una escuela de cine y un centro de creación contemporánea con área expositiva.
El plan, asegura el Gobierno local, no se presenta como un programa coyuntural vinculado exclusivamente a la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura 2031, sino como una transición estructural de largo recorrido. Se articula en torno a cinco grandes líneas estratégicas, orientadas a fortalecer la gobernanza cultural; impulsar el sector cultural y la creación artística; promover una vida cultural participativa, accesible, equitativa e inclusiva; integrar la cultura como motor del desarrollo urbano sostenible y la cohesión social; y posicionar el patrimonio cultural y el paisaje como ejes de desarrollo, garantizando su protección, puesta en valor y uso responsable.
Desde Izquierda Unida, su portavoz Gaspar Llamazares señaló que "quien rechaza el plan rechaza la capitalidad cultural de Oviedo", destacando que situar la cultura en el centro de la acción pública implica un compromiso de ciudad que permite articular otros ámbitos como el turismo, el comercio o el desarrollo económico. Llamazares defendió además un modelo de gobernanza compartida que incorpore al conjunto de Asturias al proyecto cultural de la ciudad.
Por parte del PSOE, Carlos Llaneza respaldó la aprobación y reafirmó la cultura como un derecho fundamental, apostando por su democratización y por una relación estrecha entre cultura y educación. Llaneza valoró especialmente la atención al patrimonio industrial y la vocación europea del PECO 2035, y subrayó la importancia de que su desarrollo se lleve a cabo con independencia del resultado de la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura.
La concejala no adscrita, Elena Figaredo, habló de la importancia de la cultura como motor industrial y transformación económica.
Por su parte, Vox votó en contra de la aprobación del plan. Su portavoz, Alexandra González Roqué, explicó que su grupo no comparte el enfoque cultural del documento, al considerar que no se incorpora una defensa explícita de la tauromaquia como manifestación cultural y sí contempla la promoción de la lengua propia, aspectos que motivaron su rechazo al texto.