OVIEDO, 13 May. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Principado de Asturias, el socialista Adrián Barbón, ha acusado este miércoles al portavoz del PP de Asturias, Álvaro Queipo, de iniciar una "cacería electoral" a raíz del accidente de la mina de Cerredo (Degaña). "Donde yo veo personas y sufrimiento, usted ve votos y rédito electoral", ha espetado el jefe del Ejecutivo, quien ha censurado que la oposición utilice el "dolor de las víctimas" porque "está más preocupado por intentar subir un punto en las encuestas a que se haga justicia".
Durante el turno de preguntas al presidente en el Pleno, Barbón ha defendido las medidas adoptadas a raíz del siniestro. "A los seis días del accidente encargamos formalmente el informe de la Inspección; a los quince días dimitió la entonces consejera y a los 22 días Borja Sánchez asumió la consejería con un propósito de regeneración total", ha recordado.
Asimismo, el jefe del Ejecutivo ha destacado que "se pidió la comisión de investigación", se reforzó el personal del juzgado de Cangas del Narcea en dos ocasiones y que su Gobierno está aplicando el 'Plan Regenera' para evitar que una tragedia similar se repita.
Barbón ha respondido así a las críticas de Queipo, destacando la "reestructuración" de la Consejería de Industria que se está llevando a cabo "poniéndose en el lugar de las víctimas". En este sentido, ha recalcado que Asturias se convertirá en la "única comunidad autónoma de España" en contar con un servicio específico de seguridad minera.
El presidente ha detallado que, el próximo lunes, el Consejo de Gobierno aprobará la modificación de la estructura de la Consejería de Ciencia, Industria y Empleo para disolver la actual fusión de servicios y crear esta unidad especializada. Aunque ha reconocido que "todo es mejorable", ha señalado directamente a la empresa. "Si hay alguien culpable es Blue Solving, a los que usted nunca quiere citar", ha dicho.
El jefe del Ejecutivo ha acusado a Queipo de iniciar una "cacería electoral" y de actuar con "falta de empatía" hacia las víctimas. "Donde yo veo personas y sufrimiento, usted ve votos y mercancía electoral", ha espetado Barbón, quien ha tildado de "rastrero" el uso del dolor de las familias para intentar subir "un punto en las encuestas".
También ha afeado a Queipo que acuda al Parlamento "a insultar" por llamarle "mezquino, cobarde y cómplice". A juicio de Barbón, al PP no le interesa que se llegue "hasta el final", sino "los votos", y ha contrapuesto esa actitud con la de un Gobierno que, asegura, busca evitar que sucesos así se repitan.
Por su parte, el portavoz 'popular', Álvaro Queipo, ha sido muy crítico con la postura del presidente, advirtiéndole de que "recular no es asumir responsabilidades". Según el parlamentario del PP, el accidente de Cerredo "no es un accidente laboral más", sino que fue posible por la "actuación negligente" de un Gobierno que "miró hacia otro lado, debilitó el control y retorció la ley hasta convertir el servicio de minas en un caos".
"Lo mínimo que merecen las víctimas es que no falten a la verdad", ha subrayado el líder del PP, quien ha insistido en que Barbón es "más responsable" cuanto más niega responsabilidades del Ejecutivo que lidera. Para Queipo, el presidente la estrategia de Barbón pasa por "negar, tapar, bloquear y ganar tiempo para intentar que nada de esto le salpique personalmente", encubriendo además a responsables con "nombres y apellidos" que el propio presidente "nombró, promocionó y premió". "Eso es ser cómplice", ha aseverado.
Queipo ha reprochado al presidente el cambio de postura del Ejecutivo tras "haberse opuesto y contradicho a sí mismos" sobre las ayudas a familiares de las víctimas. Ha sostenido que "eligieron la vía de la compensación con el único fin de que nada de esto le salpique personalmente" y ha lamentado que "no llegarán a todos los afectados".
"Negar la responsabilidad de su Gobierno es políticamente cobarde; nunca se corrige lo que se niega y, si no reconocen qué falló y quién falló, nada va a cambiar", ha añadido Queipo, quien ha concluido diciendo que "si en Asturias puede haber seis muertos y un informe demoledor y nadie asume responsabilidades, el mensaje que lanzan es que todo puede fallar y no pasa nada".