Bomberos asturianos alertan de la falta de medios para luchar contra incendios forestales

Actualizado 25/01/2017 18:18:26 CET
- JGPA

OVIEDO, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

Trabajadores del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) que participaron en las labores de extinción de la oleada de incendios que asoló a la región en diciembre de 2015 han coincidido este miércoles en lamentar la falta de medios humanos y materiales para hacer frente a incidentes de ese tipo.

Así se ha puesto de manifiesto en las comparecencias de la tarde en la comisión parlamentaria que investiga los incendios producidos aquellos días, por la que han pasado el auxiliar de bombero especialista de La Morgal Daniel Pelayo González y el bombero conductor del parque de Proaza Manuel Sordo.

De "ridícula" ha llegado a calificar Sordo la dotación de tres personas que se establece desde la dirección de emergencias para acometer cualquier tipo de incidente. Si es poco en circunstancias como accidentes, en situaciones como la de los incendios de 2015, el problema se hace aún mayor.

Los dos profesionales estuvieron trabajando en la jornada del 19 de diciembre, una de las más duras en la lucha contra aquellos incendios. A pesar de que han reconocido que las fuertes rachas de viento Sur agravaron el problema, los bomberos consideran que se veía venir que iba a pasar algo así, en vista de las previsiones y de los días anteriores.

"Los que nos dedicamos a esto ya sabíamos que ese fin de semana teníamos todas las papeletas para trabajar las 24 horas en incendios forestales", ha dicho Manuel Sordo, que ha señalado que el no vio que se activase ningún dispositivo previo especial. Es más, se concedió permisos a determinado personal.

Una de las cuestiones que han dejado de manifiesto es la ausencia de coordinación con la guardería forestal del Principado. Sordo ha dicho que él no coincidió con ningún guarda, y que habitualmente no le pasa. Ha añadido que convendría que tuviesen un mayor contacto, porque son los guardas y no ellos los que conocen las pistas y los lugares de los cortafuegos en los montes de los que se ocupan.

La falta de previsión es algo que queda de manifiesto en el monte, según ha indicado Daniel Pelayo González, quien salió ese sábado a las 15.00 horas y no volvió al parque de La Morgal hasta las 10.00 horas del domingo 20 de diciembre, sin parar de luchar contra el fuego. Terminó solo junto a dos vecinos de la zona, protegiendo una tenada. "Hay veces que bajas al monte a apagar un incendio y te encuentras con un matorral es más alto que tú", ha señalado.

Las comunicaciones con la sala del 112 aquel día tampoco fueron buenas. Manuel Sordo ha dicho que recibió una orden para no recargar su vehículo de agua, porque era responsable de una cooperativa. "Fue una de las pocas órdenes que recibí, porque a partir de cierta hora se colapsó el 112; era prácticamente imposible comunicarse", ha dicho.

Desde su experiencia, Daniel Pelayo González también ha hablado de las "dificultades" que tuvo para contactar con el 112 después de haber llamado varias veces desde su teléfono personal. Pelayo González ha explicado además que no cuentan con un mapa o listado con puntos de acceso para recargar agua. Manuel Sordo ha dicho que lo que suele hacer es preguntar a alguien en la zona para ver dónde puede poner agua en su vehículo. "Ese día cargué en una gasolinera", ha apuntado.

Los dos han coincidido en que las condiciones para que se produzcan este tipo de incendios están cambiando y que ahora pueden producirse en cualquier mes del año y, además, cada vez más tarde. "Volverá a pasar seguramente...", ha advertido Daniel Pelayo González.

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