Archivo - Sotres, en Picos de Europa - EUROPA PRESS / JORGE DELAGE - Archivo
OVIEDO, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
La vertiente asturiana del Parque Nacional de los Picos de Europa contará con un nuevo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) que conjuga la conservación de este espacio con el desarrollo económico de su área de influencia. El Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) publica este lunes el documento, que recoge cómo se organizará y gestionará durante los próximos diez años. El plan entrará en vigor dentro de 20 días.
Según ha informado el Principado en nota de prensa, el PRUG proporciona "un marco estable que permite proteger mejor los valores naturales y garantizar la continuidad de la vida en el territorio". Asimismo, pretende responder a los retos actuales en los ámbitos de la conservación, el uso público y el desarrollo rural sostenible.
El documento ofrece mayores garantías para quienes habitan y trabajan en el parque y para asegurar el cuidado de este enclave. El texto incorpora mecanismos para reducir y simplificar las gestiones administrativas para habitantes del parque y profesionales de la ganadería. Entre ellos, figura la posibilidad de realizar determinados trabajos de mantenimiento o desbroce mediante una simple declaración responsable. Además, se reduce la carga burocrática vinculada con las actuaciones tradicionales, como la corta puntual de leñas o la instalación de colmenas, lo que facilita la actividad diaria sin renunciar a la protección ambiental.
PRINCIPALES DETALLES
El plan reconoce la función histórica de las comunidades locales en la conservación del parque y refuerza el apoyo a la ganadería extensiva y a los usos tradicionales. El Ejecutivo autonómico ha remarcado que estas actividades "son esenciales para mantener el paisaje y la identidad cultural del territorio, por lo que se establecen marcos más claros que eviten situaciones de incertidumbre".
El texto respalda además la producción vinculada al espacio protegido y favorece la diversificación económica y el mantenimiento de un medio de vida ligado al territorio. Su conservación se concibe "de forma inseparable al fortalecimiento de las oportunidades para la población de su área de influencia".
El PRUG regula con mayor claridad las actividades recreativas y deportivas, al tiempo que refuerza la información dirigida a sus visitantes, así como la seguridad en la montaña y la protección de los espacios más frágiles. El objetivo es "promover un turismo ordenado, respetuoso y de calidad, capaz de ofrecer una experiencia satisfactoria sin comprometer los valores naturales del espacio".
El plan incorpora un régimen de compensaciones que incluye, entre otras, inversiones públicas planificadas, medidas de apoyo a la población local, respaldo a las actividades y un sistema de indemnizaciones para aplicar cuando sea necesario. El objetivo es que el parque siga siendo una oportunidad para el territorio y contribuya a su desarrollo equilibrado.
De igual modo, el PRUG "robustece" la coordinación entre Asturias, Cantabria y Castilla y León, las tres comunidades que aportan terrenos al parque, para garantizar una gestión "homogénea y eficaz".