OVIEDO 24 Oct. (EUROPA PRESS) -
La escritora Margaret Atwood, galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de Las Letras 2008, se refirió hoy en Oviedo a la situación de crisis financiera actual y la crisis climática en la que a su juicio "nos hallamos inmersos". "Es preciso que nos reimaginemos a nosotros mismos. Y no sólo a nosotros mismos, sino nuestra relación con el planeta que nos sostiene", dijo Adwood.
Durante su discurso en nombre de todos los galardonados, Margaret Atwood destacó que ante la situación que se vive "mucha gente teme el futuro, un futuro que casi con total seguridad traerá escasez de alimentos, suministros cada vez más menguados de energías fósiles y más pobreza e inestabilidad social".
Ante este escenario, la escritora afirmó que conviene recordar la humanidad que se comparte, una humanidad que a su juicio muestra el mejor rostro a través de la inventiva y el valor, de la flexibilidad de pensamiento y la generosidad, y a través de la capacidad de sentir alegría allí donde amenaza el peligro.
Y es que para Margaret Atwood, una sociedad rica en artes es también una sociedad rica en todas esas cualidades. "Los economistas no pueden ponerles precio, no pueden cuantificarlas, sin embargo sin ellas las cosas no nos irán nada bien", dijo la galardonada con el Príncipe de las Letras.
ENORME PRESTIGIO.
La escritora canadiense aseguró que le resulta "asombroso" constatar el gran prestigio que el Premio príncipe de Asturias ha alcanzado en todo el mundo, no sólo en los países de habla hispana. Para Atwood este respeto es "un tributo al gran empeño y la meditada consideración de los miembros del jurado, en una labor que a menudo resulta invisible.
Margaret Atwood, destacó durante su discurso el honor que siente al recibirlo y aseguró que "ya conocía un poco Oviedo a través de las páginas de leopoldo Alas Clarín". Aseguró que el Premio le "emociona" porque "los canadienses a veces también resultan invisibles o les confunden con ciudadanos de EE.UU".
Tras referirse a su país y destacar la predilección de los canadienses por negociar los diferentes puntos de vista de todas las cosas, la escritora aseguró que también las artes son objeto de meses redondas entre ellos y destacó que por mucho que lo intenten los gobiernos "no consiguen jamás abolir el arte".
"Incluso si lo condenan a la clandestinidad, si se le cortan los suministros, si se le oculta, el impulso artístico, a pesar de todo halla una vía de expresión", dijo Atwood, que añadió que el arte existe desde que existe el ser humano.
Para la galardonada la escritura de obras de ficción es un arte del tiempo, porque a su juicio la ficción cuenta historias. "Un país sin historias sería un país sin espejos, no proyectaría ningún reflejo y en el mejor de los casos, a una existencia fantasmal sombría", dijo la escritora.