Reunión del alcalde de Cangas del Narcea, José Luis Fontaniella, el director de la mina TYC Narcea, Gonzalo Piñuelo, y el presidente del PP de Asturias, Álvaro Queipo. - EUROPA PRESS
OVIEDO, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -
El director de mina y director facultativo administrador de TYC Narcea, Gonzalo Piñuelo, ha defendido este viernes que la empresa presentará alegaciones ante el Instituto de Transición Justa (ITJ) para demostrar que la suya es una unidad de negocio diferente a la que percibió las ayudas al cierre de la minería de carbón y por la que el ITJ reclama a la actual más de 30 millones de euros.
El alcalde de Cangas del Narcea, José Luis Fontaniella, ha promovido un encuentro entre el director de la mina y el presidente del PP asturiano, Álvaro Queipo, en el marco de una estrategia de recogida de apoyos para que TYC Narcea pueda seguir operando en el municipio y salvar así los 100 puestos de trabajo vinculados a la explotación.
En unas declaraciones a los medios tras el encuentro, Gonzalo Piñuelo ha explicado que la compañía mandará las alegaciones oportunas para demostrar que se trata de dos unidades productivas diferentes. Entre la argumentación que presentarán, se encuentra el hecho de que durante cinco años la administración autonómica ha dicho que no era la misma unidad productiva que explotaba la antigua empresa y que "no aplica" la ley de cambio climático.
El presidente del PP asturiano, por su parte, ha señalado lo "extraño" que es que el Principado ponga ahora en duda las autorizaciones que ha concedido durante cinco años. "En cada una de las autorizaciones, el Principado de Asturias ha dejado claro, negro sobre blanco, que estaban trabajando sobre una unidad de producción que es distinta a la que está sometida a la normativa por los cierres de la minería en España", ha defendido.
Queipo ha asegurado además que "la opinión" del ITJ que propone la devolución de las ayudas se basa en un informe de Abogacía del Estado que a su vez se basa en una información "que es errónea". "El abogado del Estado está hablando de unidad de producción, que es la que sí está sometida al cierre, pero no está haciendo una valoración sobre la unidad de producción que está ahora mismo, en este momento, sometida a la decisión de si puede haber una producción, una explotación o no puede haberla", ha razonado el líder 'popular'.
A ello se suma el hecho de que el del ITJ es un informe que "no es necesario" y por tanto "no es de obligado cumplimiento", sino que responde a una consulta del Principado, ente que "lleva cinco años" diciendo que TYC Narcea "trabaja sobre una unidad de producción que está libre de cargas" y que, por tanto, "debería tener la autorización inmediata" para comenzar la explotación.
Junto a la situación concreta de la empresa, Queipo ha pedido al Principado que "apueste por el suroccidente", remarcando que es el Ejecutivo autonómico la única administración que tiene la responsabilidad a la hora de autorizar el proyecto o no. "Es el consejero, es el presidente Adrián Barbón, quienes van a decidir si en Cangas del Narcea se cierra la minería y se manda a toda esta gente a la calle", ha aseverado Queipo.
En toda esta problemática, el presidente del PP ha introducido una nueva variable, una "amenaza que afecta a todos los asturianos". Si finalmente no hay autorización y la empresa, "de forma legítima", quiere solicitar responsabilidades a la Administración autonómica, ha explicado, podría tener un coste para las arcas del Principado de en torno a 30 o 40 millones de euros.
Por su parte, el alcalde de Cangas del Narcea ha calificado de "injusta" la situación, y ha puesto el foco en que de esta autorización dependen un centenar de puestos de trabajo. Para Fontaniella este es un asunto que trasciende los límites de su concejo, ya que actualmente el Principado está apostando por "empresas que están costando dinero público importante para generar 100 puestos de trabajo" mientras TYC Narcea, una empresa particular que quiere invertir en el futuro de Asturias y de Cangas del Narcea, se encuentra con "trabas" y "pesquisas" burocráticas y administrativas que "le están haciendo la vida imposible".