El obispo de Santander, Arturo Ros, firma el hermanamiento entre el Monasterio de Santo Toribio de Liébana y la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén. - GOBIERNO DE CANTABRIA
CAMALEÑO 14 Sep. (EUROPA PRESS) -
Cantabria se ha consolidado como enclave fundamental de peregrinación gracias al hermanamiento entre el Monasterio de Santo Toribio de Liébana y la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén.
En un comunicado, el Gobierno de Cantabria ha explicado que el propósito de esta alianza es fortalecer la espiritualidad y la devoción de los fieles de la Diócesis de Santander y de los peregrinos que visitan el Monasterio hacia la tierra de Jesús, además de fomentar el espíritu que inspira la labor de los hijos de san Francisco en Tierra Santa.
Con este fin, el monasterio cántabro se compromete a celebrar un Vía Crucis ante la reliquia de la Santa Cruz durante todos los viernes de Cuaresma, así como a impulsar el conocimiento histórico y bíblico de los Santos Lugares mediante conferencias, encuentros y actividades divulgativas.
Asimismo, promoverá las peregrinaciones a Tierra Santa entre los lebaniegos, los fieles de la Diócesis de Santander y los peregrinos que acuden a venerar el Lignum Crucis.
Del mismo modo, realizará una aportación económica anual destinada a respaldar uno de los proyectos desarrollados por la Custodia.
El consejero de Cultura, Luis Martínez Abad, que ha asistido este lunes al evento central del hermanamiento, ha calificado este día como "histórico" para Cantabria, ya que esta alianza "no solo tiende un puente espiritual e histórico de valor incalculable entre dos de los lugares más sagrados del cristianismo", sino que sitúa a la comunidad "en el epicentro del mapa cultural y patrimonial del mundo".
El consejero ha recordado "el valor universal de Liébana y del Lignum Crucis", ya que se trata del trozo más grande de la cruz de Cristo, que fue traído al monasterio de Santo Toribio de Liébana, junto a los restos de Santo Toribio de Astorga, en la Edad Media.
Esto ha convertido a Santo Toribio en una de las cinco ciudades santas del catolicismo, junto con Jerusalén, Roma, Santiago de Compostela y Caravaca de la Cruz.
"Con este acuerdo, proyectamos la riqueza cultural, espiritual y turística de Cantabria a nivel internacional, consolidando nuestra región como un enclave fundamental de peregrinación y un símbolo permanente de encuentro, concordia y diálogo entre culturas", ha añadido el titular de Cultura.
Tras la firma del hermanamiento se ha oficiado una misma en la iglesia del monasterio, que ha estado presidida por el obispo de Santander, Arturo Ros, y el custodio de Tierra Santa, el padre Francesco Ielpo.