El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, inaugura el gimnasio municipal de Navalcán. - PIEDAD LÓPEZ/JCCM
TOLEDO, 26 Ago. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha valorado este miércoles los acontecimientos registrados en Ceuta en las últimas semanas como "una invasión, una violación de la integridad territorial".
"No es un problema en sí mismo de migración", ha asegurado el mandatario castellanomanchego, en declaraciones a medios durante su asistencia al municipio toledano de Navalcán para inaugurar unas instalaciones deportivas. "Es un problema claramente de seguridad nacional al que hay que responder con toda la fuerza del Estado", ha señalado.
García-Page ha criticado la actuación del Gobierno de España, asegurando que "la respuesta ha sido evidentemente insuficiente de todo punto de vista, creo que lo piensa todo el mundo en España". "El que piense de otra manera simplemente es que no ha visto lo que ha pasado", ha añadido.
Aunque ha manifestado que dará todo su apoyo al ministro Ángel Torres al frente del mando único, el presidente regional ha señalado la imagen de "impotencia en el control de las fronteras" y se ha referido a las "discrepancias y contradicciones en las distintas versiones" a tenor de las declaraciones cruzadas de la titular de Defensa, Margarita Robles, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
En cuanto a la controversia en torno a la visita del rey Felipe VI a Ceuta, García-Page ha reclamado "ser serios" y que "se dejen de enredar con la figura del rey".
"Cuando es un problema de seguridad nacional, el rey tiene que acometer y acomodarse a las consignas del gobierno y por tanto que nadie juegue con valores que están muy por encima. Hay que confiar en que el Consejo de Seguridad Nacional tome decisiones, tome medidas", ha declarado el presidente de Castilla-La Mancha.
PACTO DE ESTADO SOBRE MIGRACIÓN
El presidente autonómico ha reclamado, por otra parte "que se abran negociaciones entre el gobierno y la oposición para alcanzar un auténtico pacto de Estado en relación con la migración". "Un buen pacto de Estado en materia de migración no le tendría que terminar de gustar a ninguno de los radicales en unos extremos y en otros", ha declarado García-Page.
Para el jefe del Ejecutivo castellanomanchego, "en el actual ambiente político de crispación, de frentismo, hay tantos muros que es imposible alcanzar un acuerdo".
Sin embargo, ha asegurado que "se necesita que se saque del frentismo barato y del populismo barato el cómo tratar humana y legalmente a las personas que quieren venir desde fuera por necesidad, pero sabiendo que todo tiene que tener un límite y que todo tiene que tener un perímetro".
REPARTO DE MENORES
Preguntado por los medios de comunicación sobre un posible reparto de menores entre las comunidades autónomas, el presidente de Castilla-La Mancha ha declarado que "el Gobierno tiene que cumplir con la palabra que ha dado y es devolver a todos los que han entrado ilegalmente".
"Lo contrario ser tanto como provocar nuevas invasiones", ha declarado, subrayado que "si es una invasión, si es una vulneración de la integridad territorial de España, si los ministros del gobierno de España, el presidente, el ministro de Exteriores, han dicho por activa y por pasiva que se van a devolver a todos y que pierdan la esperanza incluso de pasar a la península, creo que tienen que cumplir al menos con ese compromiso".
García-Page ha recordado que "Castilla-La Mancha acoge desde hace ya años a muchos más menores emigrantes de los que le corresponden por nuestra propia población". Sin embargo, ha señalado que aunque la región preste "todos los servicios que se nos pidan dentro de las leyes", se deben tomar medidas de control de fronteras o se fomentará "el cuento de nunca acabar".