Innova.- La ULE investiga la producción de biogás en un proyecto del Ministerio de Educación dotado con 300.000 euros

Actualizado 24/11/2008 20:19:49 CET

LEÓN, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de trabajo de la Universidad de León (ULE) realiza investigaciones sobre el biogás y el uso del mismo en entornos agroindustriales sostenibles, mediante un Proyecto Estratégico Singular del Programa Nacional de Energía del Ministerio de Educación, cuya ejecución se prolongará hasta el próximo año 2010 con una dotación económica de 300.000 euros.

Los investigadores que trabajan en esta iniciativa son Luis Fernando Calvo, Xiomar Gómez y María José Cuetos, miembros del grupo de Ingeniería Química y Ambiental del Instituto de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la ULE dirigido por el profesor Antonio Morán Palau.

Según informó la Universidad de León en una nota recogida por Europa Press, las investigaciones que llevan a cabo se realizan en tres de los doce subproyectos que componen el macroproyecto titulado 'Probiogás: desarrollo de sistemas de producción y uso de biogás en entornos agroindustriales sostenibles'.

Con este proyecto se pretende aprovechar los millones de toneladas de residuos orgánicos que se generan en el ámbito agrícola, alimentario y ganadero para la producción de biogás de una manera sostenible con el medio ambiente.

Según indicó la ULE, no es la primera vez que el Instituto de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Biodiversidad trabaja en este ámbito, ya que en 1999 comenzó a experimentar con lodos de depuradoras y residuos sólidos urbanos y desde entonces ha realizado tesis, artículos científicos, publicaciones y proyectos con empresas de digestión anaerobia de residuos ganaderos, residuos agrícolas y restos de matadero.

Los investigadores implicados en este macroproyecto nacional opinan que la crisis económica facilitará un nuevo "empuje" a esta energía renovable que reducirá las emisiones de CO2 en España, de acuerdo con los compromisos europeos en materia de cambio climático.

BIOGÁS

El biogás está formado por metano en un porcentaje de entre el 55 y el 65 por ciento y su aprovechamiento térmico y eléctrico constituye una alternativa sostenible de producción energética, según explicaron las mismas fuentes.

Al respecto, puntualizaron que la fase de generación de biogás parte de un proceso microbiano de fermentación de materia orgánica en ausencia de oxígeno. Si ese material orgánico elegido son residuos biodegradables, se consigue un doble objetivo: la producción energética y la obtención de un material estable sin olores e higienizado que puede tener otros como la aplicación agrícola.

Un total de nueve comunidades participa en la elaboración e investigación de este proyecto del Ministerio de Educación que incluye diversas investigaciones con el fin de verificar la eficacia de la producción de biogás así como la demostración en plantas industriales y aplicación del biogás para aprovechamiento energético y como combustible para vehículos, para pilas de combustibles o su integración en redes de gas natural.

En este sentido, la ULE participa en el subproyecto 2 para verificar la viabilidad de algunas mezclas de diferentes residuos para obtener las mayores producciones de biogás posible; en concreto desarrolla ensayos de co-digestión de purines porcinos junto con restos de cultivos energéticos así como ensayos de purines con glicerina.

En cuanto a su participación en el subproyecto 3, en los próximos meses comenzará la aplicación al suelo del digerido como fertilizante en cultivos energéticos y de chopo para aprovechar de modo "óptimo" el subproducto obtenido, ya que éste influye positivamente en el rendimiento de los cultivos y aumenta el contenido de carbono del suelo con las consecuencias beneficiosas que esto supone.

Además, los investigadores leoneses colaboran en el subproyecto 9, junto a la compañía Biogas Fuel Cells; el Centro de Investigaciones Enegéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) y el centro coordinador de la acción estratégica (Ainia). Esta iniciativa se centra en el diseño de una planta de demostración para tratar purines con residuos de distinta naturaleza, así como del control de los parámetros de optimización del proceso.

Mediante estas colaboraciones se prevé cumplir, en los próximos años y según los miembros del Grupo de Investigación de Ingeniería Química y Ambiental, con algunos de los "ambiciosos objetivos" de este proyecto e intentar fomentar una energía renovable y respetuosa con el medio ambiente que contribuya a la lucha contra el cambio climático.