Trabajos de aclareo en el cinturón verde de Burgos para prevenir incendios. - AYTO BURGOS
BURGOS 8 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Burgos y la empresa Crece han ejecutado en dos años cerca de 220 hectáreas de las 250 proyectadas dentro del plan de aclareo del Cinturón Verde de la capital, lo que se ha completado un 90 por ciento de un programa previsto a cinco años, como ha asegurado el concejal de Medio Ambiente, Carlos Niño.
La prioridad municipal se ha centrado en el Cerro de San Miguel, ya que, como ha apuntado Niño "preocupa a todos porque es una zona que está muy cerca de las casas" que se pueden ver afectadas por incendios, por lo que ha reconocido que "merece la pena" que se hagan actuaciones de este tipo.
Durante una visita de obra junto a Pedro Renuncio, el responsable de la empresa adjudicataria, se ha comprobado sobre el terreno la intervención en una parcela de unos 8.000 metros cuadrados devastada por incendios que, según los indicios, "fueron intencionados".
Al respecto, el concejal ha apuntado a los incívicos "los pirómanos que producen desastres" y han hecho un llamamiento al civismo de la ciudadanía para proteger la masa forestal.
El objetivo de los trabajos que se llevan a cabo por parte del Ayuntamiento es "avanzar en el clareo por evitar daños mayores" ya que si se quita "combustible" se "evita muchísimo riesgo" y se puede hacer frente al incendio de mejor manera.
Las actuaciones han permitido retirar en torno a un 25 por ciento del arbolado en las zonas tratadas, aunque la intensidad del clareo se adapta a la situación de cada tramo: mientras en algunos puntos el tratamiento es casi quirúrgico, en otros con abundante arbolado caído o dañado las extracciones alcanzan el 30 por ciento.
A diferencia de las intervenciones en parques urbanos, en este parque forestal se busca mantener una densidad adecuada que reduzca la competencia entre ejemplares, garantice la entrada de luz y favorezca el crecimiento del bosque, sin pretender una limpieza total del suelo, incompatible con un ecosistema natural. Los resultados ya son visibles en áreas como La Cartuja, donde la masa de pinar ha completado su saneamiento.
REFORESTACIÓN.
Tras la intervención en el Cerro de San Miguel, el plan afronta su tramo final con los trabajos pendientes en el pinar de Villalonquéjar, de unas 25 hectáreas, ubicado junto a la depuradora municipal.
Una vez concluida esta fase principal, el contrato contempla otras labores complementarias como desbroces periódicos en Fuentes Blancas y la Playa de Fuente Prior, el control de la procesionaria y el mantenimiento de caminos.
Asimismo, en la zona de San Francisco se prevé rematar las labores de consolidación del terreno mediante la reforestación con arbustos aromáticos, una medida orientada a frenar la erosión tras la retirada de arizónicas en mal estado.
En cuanto a las zonas calcinadas por el fuego, la empresa trabaja en la extracción de la madera quemada y el triturado de restos para dejar el suelo preparado. La reforestación de este área se ejecutará en primavera con especies adaptadas, para lo que el Consistorio contempla colaborar con asociaciones medioambientales locales.
Los técnicos estiman que, tras esta puesta al día de una masa forestal que acumulaba décadas de abandono, la zona no requerirá intervenciones de envergadura hasta dentro de ocho o diez años, periodo en el que los trabajos se centrarán en el mantenimiento de las áreas ya saneadas.