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Los directores Carolina Yuste, y Afioco Gnecco, durante la presentación de la película documental 'Este cuerpo mío' en la Seminci 2025. - Photogenic/Pablo Requejo - Europa Press
VALLADOLID, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -
La actriz Carolina Yuste se ha unido al cineasta Afioco Gnecco para codirigir su primer largometraje, 'Este cuerpo mío', en el que documentan el proceso de transición del propio director desde una perspectiva "luminosa", a partir del amor y la amistad que ambos comparten.
"No se nos puede olvidar nunca la responsabilidad que tiene el arte, y que tiene la cultura, para construir sociedades más amorosas y más empáticas", ha apostillado Yuste en declaraciones recogidas por Europa Press en una rueda de prensa junto a Gnecco y el productor Carlo D'Ursi en el marco de la 70 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).
'Este cuerpo mío' tiene su estreno mundial en la séptima jornada del certamen, dentro de la sección Tiempo de Historia y con opción a llevarse el Premio DOC. España y la Espiga Arcoíris por su temática LGTBIQ+.
Tras el triunfo de 'Ciao Bambina', que se hizo con la Biznaga de Plata a Mejor Corto Documental del Festival de Málaga en 2024 y obtuvo una nominación en los Goya, la intérprete y el director italochileno decidieron volver a dirigir en conjunto y hacerlo en una extensión de ese corto.
El largometraje documental ahonda así en el proceso de transición de Gnecco, las realidades y las masculinidades trans desde un punto de vista "positivo, amoroso y luminoso", con una clara intención de no plasmar la diversidad solo como una cuestión que "define la existencia y siempre acaba mal", tal y como ha explicado Yuste.
En este sentido, han representado la amistad, que ellos protagonizan, y esas redes de apoyo que "sostienen e impulsan". "El arte tiene que servir para eso, para contar todas esas historias sociales que lleguen al alma de la gente y no solo para hablar de cosas muy elitistas, con formas muy elitistas", ha sentenciado, para incidir en que su deseo ha sido ofrecer una reflexión para invitar a que "todos" se "replanteen qué es el género".
"¿Qué supone ser un hombre o ser una mujer? Me encantaría que no solo las personas disidentes del género se replanteen esta pregunta, si no cualquier persona. Me parece que es liberador", ha aseverado, para reivindicar la importancia de "hablar del amor de la amistad, de elegir acompañarse y de elegir empatizar".
Todo ello se plasma en una propuesta que obedece a la convicción de los directores de que el cine y el arte tiene que ser, como ha defendido la actriz ganadora de dos Goya, una "herramienta" para formar sociedades empáticas y no solo servir a "otros intereses". "A veces nos volvemos como muy locas intentando que la peli sea para los festivales o para los jurados de los festivales", ha advertido.
Asimismo, Yuste, quien rechaza la término "cine social", ha reivindicado una apuesta por un audiovisual que "acostumbre" al público a ver "otras diversidades". Eso es lo que le interesa, lo que, le "abre el corazón" dentro de esta industria, como actriz y ahora como directora, una experiencia que responde a su "impulso creativo" y que cree que volverá a repetir.
LA EMOCIÓN Y LA VERDAD POR ENCIMA DE LO ESTÉTICO
Sobre el proceso de rodaje de este documental, ha explicado que fue un proceso "bonito" por haber podido aprender "muchísimo" sobre lo que supone dirigir. Al principio, ha reconocido, le costó aprender a "transformar" lo que se imaginaba a lo que se requiere en el ámbito técnico, un reto que ha sabido resolver con la experiencia de Gnecco.
No obstante, el filme apuesta por una forma menos técnica en el intento de priorizar lo emocional, la verdad y lo natural de la experiencia del proceso y la amistad de los directores.
"Ha sido aprender a buscar la emoción, que era algo que como director todavía me estaba costando", ha explicado, por su parte, el cineasta chileno, para especificar que el proyecto no ha sido "fácil" para él al ser también el protagonista y tener que "desnudarse emocionalmente" a la vez que encontrarse a sí mismo durante su proceso de transición.
Por todo ello, considera una "necesidad" contar con Yuste, una amiga que, además, sabe "más de cine que muchos directores" y de la que ha aprendido a dar con la emoción como elemento más importante, a su juicio, que un plano estéticamente perfecto.
Asimismo, ha puesto en valor que a nivel cinematográfico el documental transita de forma paralela a él. Y es que, al principio, la película era una "cosa feucha", si bien se va viendo "más bonita" en la composición, la estética y la forma según avanza: "Mientras yo me veo más yo, la película se ve más bonita".
RETO EN LA PRODUCCIÓN
Por otro lado, Gnecco ha subrayado que el largometraje ha contado con el respaldo de la asociación Apoyo Positivo, con la que él ha trabajado durante muchos años en distintos proyectos. Esta organización junto a varias instituciones y entidades han formado un "puzzle complejo" para sacar adelante económicamente el proyecto.
En este contexto, D'Ursi ha admitido que ha supuesto un reto combinar esa apuesta por la "libertar creativa máxima" con los requisitos de cada parte de la financiación. "El paso -- de corto a largometraje-- ha sido orgánico, pero no exento de dificultades para todes porque todes teníamos que conocer la arena de boxeo en la que estábamos", ha relatado, para asegurar que ha sido para él un "honor" ocuparse de "facilitar" esta propuesta porque aborda temas que desea "contar".