Actualizado 08/02/2007 11:27 CET

El domingo se clausura en Valladolid la muestra antológica de Pinto, visitada por cerca de 15.000 personas

VALLADOLID, 8 Feb. (EUROPA PRESS) -

El domingo se clausurará en la Sala de Exposiciones de Las Francesas de Valladolid la muestra del escultor salmantino Jenaro Pinto, que exhibe una antología de sus creaciones, "modeladas y soñadas" en materiales como marfil, ébano, plata o ámbar, entre otros y que fue visitada por cerca de 15.000 personas.

La muestra, que fue inaugurada el 11 de enero, recoge 110 obras como tallas religiosas y populares, bocetos, relieves, jarras, conchas y trípticos, entre otros, consideradas en su totalidad como sus "preferidas" y de carácter "único", realizadas en distintos materiales y tamaños pero coincidentes, en muchos casos, en la temática religiosa.

"Cuando me pongo a hablar en serio prima más el pasado que el presente", justificó Pinto en referencia a la constante del tema religioso en sus obras, a lo que se suma, en su opinión, el carácter "noble" del marfil, que no permite abordar otras estéticas como la erótica, según aclaró.

Tras recordar que los artistas de otras épocas ya trabajaban con el marfil, Jenaro Pinto, natural de Babilafuente (Salamanca), subrayó que el objetivo de cualquier escultor se centra en probar todos los materiales aunque el marfil sea el único que alcance la categoría de "auténtica maravilla".

Azabache, ébano, plata o ámbar son algunos de los materiales empleados en la elaboración de las piezas, que en muchos casos fueron creadas con el marfil, el material "más noble", y que nacieron de una idea plasmada y cerrada en un boceto --"los artistas no pueden jugarse el material, que vale mucho"--.

Sus inicios en el mundo del grabado derivaron, a lo largo de los años, en el marfil, el material "más noble para hacer arte" y el que le ha llevado a ser considerado como uno de los mejores escultores europeos de marfil de la actualidad, título que aún revalidará en más ocasiones debido a su intención de seguir trabajando.

Además de su dilatada carrera, que se extenderá "hasta que uno se muera", Jenaro Pinto tiene claro su intención de dejar para el futuro algo de su trabajo presente, razón por la que generalmente no vende sus creaciones.