Hospital de Salamanca cuelga una muestra sobre la arquitectura pasada del viejo edificio y la contemporánea del actual. - CAUSA
SALAMANCA 28 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Complejo Asistencial Universitario de la capital salmantina (CAUSA) muestra hasta el 15 de diciembre en el pasillo central de su recibidor una exposición titulada 'La arquitectura como huella temporal: reflexión plástica sobre el Hospital Universitario de Salamanca' que muestra un punto de inflexión entre dos realidades: el edificio antiguo, hoy derruido, y la nueva construcción que redefine su presencia en el entorno urbano.
La exposición está realizada por estudiantes de primer ciclo de las asignaturas de Pintura y Escultura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Salamanca y está formada por 41 cuadros y por 12 esculturas.
Se trata de otro de los actos que el centro sanitario realiza con motivo de la celebración del 50º Aniversario del Clínico Universitario de Salamanca. Por esta razón, en la mañana de este viernes, la directora gerente del CAUSA, Carmen Rodríguez Pajares, ha presentado esta acción junto con los comisarios de la exposición y profesores de las áreas de Escultura y Pintura de la Facultad de Bellas Artes, Aquilino González Barrio y Juan Sebastián González.
El proyecto se sitúa en el punto de inflexión entre dos realidades: el edificio antiguo, hoy derruido, y la nueva construcción que redefine su presencia en el entorno urbano, tal y como han señalado desde el Hospital en un comunicado recogido por Europa Press.
Desde esta perspectiva, las obras buscan establecer un diálogo entre la arquitectura pasada y la contemporánea, entendiendo el proceso de demolición y reconstrucción como una metáfora de los ciclos de la memoria: aquello que desaparece físicamente, pero persiste simbólicamente en el espacio y en la experiencia colectiva.
Se ha pedido a los alumnos en clase que realizasen un análisis de la arquitectura como depositaria de memoria, un juego de representaciones internas y externas. Con el antiguo Hospital Clínico que representa un conjunto de relaciones humanas, recorridos, sonidos y atmósferas que han definido un modo de habitar. Y con el nuevo edificio, en contraste, que encarna una renovación del lenguaje arquitectónico y tecnológico, pero también una ruptura con esa memoria espacial, han señalado desde el Hospital.
Las obras pretenden situarse en ese espacio liminal entre la ruina y la renovación, evidenciando las continuidades invisibles entre ambas etapas.