La consejera de Movilidad, en el centro, recorre la carretera ZA-321 donde se llevarán a cabo las obras de mejora. - JCYL
ZAMORA 20 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Junta destinará 8,47 millones de euros a las obras de mejora de plataforma y firme de la carretera ZA-321 que conecta las comarcas zamoranas de Sayago y Aliste, en las Arribes del Duero, concretamente entre la N-122 y el cruce con la ZA-324 en Moralina.
Una actuación que se desarrollará sobre un tramo de 16.949 metros, que se encuentra en proceso de licitación, y a la que han concurrido hasta 22 empresas y que se espera que puedam comenzar los trabajos antes de finalizar 2026.
Así lo ha asegurado la consejerad de Movilidad, Transfirmación Digital e IA, Cristina Sanchidrián, quien ha precisado que el plazo de ejecución será de 30 meses.
Sanchidrián, ha presentado el proyecto de mejora de esta carretera, conocida como Puente Pino, que atraviesa los términos municipales de Fonfría, Pino del Oro, Villadepera y Moralina y defendido la necesidad de actuar para "dotar de mayor seguridad a esta vía" con la ampliación de la plataforma y reconstruyendo el firme.
El objeto de la actuación consiste en la ampliación de la plataforma, con carriles de tres metros sin arcenes, en dos tramos: desde su inicio en la intersección con la N-122 hasta un kilómetro pasada la travesía de Pino del Oro y desde el final de la travesía de Villadepera hasta 250 metros antes de su intersección con la ZA-324.
En las travesías por las que discurre la actuación, Pino del Oro, Villadepera y Moralina, se renueva la pavimentación, y se realizarán actuaciones complementarias de urbanización, con nuevas aceras, así como instalación de mobiliario urbano.
"Se trata de una actuación complementaria a la puesta en valor del histórico Puente de Requejo", también conocido como Puente Pino, que une las localidades zamoranas de Villadepera y Pino de Oro, y al que la Junta de Castilla y León destinó más de un millón de euros en el año 2024, ha afirmado Sanchidrián .
La estructura metálica, que data del año 1914, fue en su momento el viaducto de mayor luz (120 metros) y altura sobre río (90 metros) de todo el país. Los trabajos se centraron en la aplicación de un tratamiento anticorrosión, para protegerlo de las consecuencias derivadas de las inclemencias meteorológicas.