Carolina Muñoz y Carlos Rubio. - CAROLINA MUÑOZ Y CARLOS RUBIO.
VALLADOLID 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
El canal de YouTube 'La Historia en Bicicleta' ha estrenado un nuevo vídeo documental titulado 'La frontera olvidada de Valladolid', una producción realizada por Carolina Muñoz y Carlos Rubio que recorre patrimonialmente los municipios vallisoletanos de San Pedro de Latarce, Villavellid y Villardefrades. La iniciativa muestra los parajes y fortalezas de la zona a través de un recorrido sobre ruedas que ya se encuentra disponible en la plataforma digital.
El itinerario comienza en San Pedro de Latarce (Valladolid), donde los autores muestran su castillo de origen romano, caracterizado por ser un edificio intermedio entre fortaleza y cerco amurallado. Los creadores han destacado el papel de esta edificación en las luchas fronterizas entre Castilla y León, así como el paso por sus muros de los caballeros templarios y de la Orden de San Juan de Jerusalén.
Posteriormente, la ruta en bicicleta se traslada hasta Villavellid (Valladolid), en cuyas afueras los realizadores han grabado las ruinas de la iglesia plateresca de San Miguel para abordar su posible origen vinculado al mayorazgo instaurado por el marqués Francisco Enríquez. Asimismo, han visitado el pósito del siglo XVIII de la localidad, conocida antiguamente como 'Villavellid de Oro', y los restos de su castillo del siglo XV, atribuido a la 'Escuela de Valladolid'.
Antes de alcanzar la última parada del trayecto, los autores explican los motivos por los que Villardefrades (Valladolid) es popularmente denominado 'El pueblo de los tres castigos'. Ya dentro del municipio, el audiovisual se detienen en 'La Ermita', un templo barroco bajo la advocación de San Cucufate cuya dedicación obedece, según han apuntado, a la cercanía con la ermita de 'La Anunciada' de Urueña (Valladolid).
La ruta por la histórica línea fronteriza concluye entre los muros de la inacabada iglesia neoclásica de San Andrés, en Villardefrades (Valladolid). Muñoz y Rubio recuerdan que la paralización de este templo, encargado por el obispo Fray Andrés González Cano, se debió al naufragio del barco que transportaba desde Filipinas el oro destinado a su financiación.