Imagen de madera destinada a la creación de biomasa - GENERALITAT DE CATALUNYA
BARCELONA 25 Ago. (EUROPA PRESS) -
El consumo de biomasa forestal para usos térmicos creció un 12% en Catalunya en 2024, informa la Conselleria de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat en un comunicado este lunes.
La demanda de este tipo de energía renovable creció hasta las 547.200 toneladas y la superficie forestal gestionada también aumentó un 12%, llegando a un total de 22.798 hectáreas.
El crecimiento del consumo de biomasa en forma de astilla registró un incremento anual del 34%, debido a la entrada en funcionamiento de nuevas calderas en el ámbito industrial y a la reducción de las exportaciones, según explica la conselleria.
Por otra parte, la demanda de leña se ha mantenido estable y el consumo en forma de pellets se ha reducido en un 17%.
La consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, ha destacado que se está progresando por el camino adecuado y que esta labor "permite prevenir incendios forestales y genera actividad económica directa en el ámbito rural".
CAMBIO DE MODELO
Según informa la conselleria, en los últimos 10 años la producción de biomasa en Catalunya se ha profesionalizado y la demanda se ha concentrado cada vez más en instalaciones grandes y desvinculadas de la climatología, como son los usos industriales o los edificios de servicios.
Además, en estos 10 años, se ha multiplicado por 2,2 tanto el consumo de biomasa como el número de hectáreas gestionadas, con el objetivo de que en 2027 se llegue a las 730.000 toneladas de biomasa consumida para usos térmicos y 30.400 hectáreas gestionadas.
Este tipo de energía contribuye a mitigar los efectos del cambio climático, fomenta la prevención de incendios y mejora el estado de los bosques, aparte de dinamizar las zonas rurales y contribuir a su recuperación económica, ha explicado la conselleria.