Archivo - Fachada de la sede de CaixaBank en la Avenida Diagonal de Barcelona. - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
BARCELONA, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -
Los fondos Next Generation (NGEU), el impulso demográfico, el alivio de los precios energéticos y la inversión residencial en auge impulsarán el crecimiento del producto interior bruto (PIB) español en 2026, que crecerá un 2,1%, según el Dossier de Perspectivas de CaixaBank Research publicado este viernes.
La entidad también ha señalado como motores del crecimiento las condiciones financieras "razonablemente acomodaticias", el consumo privado y el aumento sustancial de la tasa de ahorro de los hogares, mientras que la debilidad del sector exterior, la incertidumbre global y el ajuste fiscal moderarán el crecimiento.
El informe también indica que el PIB de España crecerá un 2,9% este año, "muy por encima del 1,3% de la eurozona" y que permite a España ser el principal motor económico de la eurozona junto a Irlanda.
Apunta que la economía española "ha completado en 2025 el viraje hacia la demanda interna como principal motor de crecimiento".
Ha explicado que el crecimiento previsto en 2026 es inferior al de 2025 porque la aportación al crecimiento de la demografía, los tipos de interés y el sector turístico será similar a los de este año, y el aumento del peso de factores como el menor dinamismo exterior y la transición hacia una fase más madura del ciclo económico.
ECONOMÍA MUNDIAL
El documento apunta que este año se cerrará con la sensación de que los efectos sobre el crecimiento causados por los diferentes 'shocks' de oferta y el incremento de la incertidumbre "han sido limitados y claramente inferiores a lo esperado" al inicio del mandato de Donald Trump en Estados Unidos.
Añade que la economía mundial se ha caracterizado por la resiliencia, "lo que permite que la velocidad de crucero del ciclo económico se mantenga cercana al 3%", aunque con divergencias entre Europa, Estados Unidos y Asia.
Augura que en 2026 "continuará la transición en el reordenamiento del proceso de globalización en el que está inmersa la economía internacional desde la pandemia".
Añade que la gran duda es si la inteligencia artificial (IA) puede compensar a medio plazo, vía acumulación de capital y productividad total de los factores, el efecto negativo de la demografía y la fragmentación económica sobre el crecimiento potencial.
EUROPA
Sobre la economía europea, el informe señala que hay un escenario de fricción entre el retorno a las reglas fiscales y la brecha de inversión para abordar las prioridades de la Unión Europea.
Explica que ambos puntos hacen necesaria una estrategia fiscal coordinada en tiempos e intensidad y que es "imprescindible superar diferencias y algunos tabús que han caracterizado la historia económica de la UE en otros momentos".
Por ello, apuesta por una estrategia fiscal que combine cierta flexibilidad a corto plazo para cerrar la brecha de inversión con el requisito imprescindible de una mayor eficiencia en el gasto público y la construcción de unas bases sólidas para un mayor crecimiento potencial.
ESTADOS UNIDOS
Para Estados Unidos, el documento ve perspectivas positivas para 2026, con un crecimiento cercano al 2% sustentado por la inversión privada, especialmente la vinculada a la IA.
También ayudará que la política monetaria avance hacia una posición más neutral --con nuevas bajadas de tipos de interés-- y que la política fiscal expansiva mantenga estímulos a corto plazo.
Sin embargo, alerta de riesgos a medio plazo como las dudas sobre la rentabilidad de la inversión en IA, la salud de las cuentas públicas y la sostenibilidad de la deuda, la capacidad de la Reserva Federal de bajar tipos y los riesgos directamente ligados a las medidas de la Administración Trump.