Castells y Guerrero en rueda de prensa este jueves. - EUROPA PRESS
BARCELONA, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Diputación de Barcelona ha detectado 700 fugas de agua de las redes de 102 municipios de la provincia entre 2024 y 2025, tras inspeccionar 2.000 kilómetros de tuberías.
Lo ha explicado en rueda de prensa este jueves el diputado de Infraestructuras, Equipamiento y Patrimonio Arquitectónico, Marc Castells, y la responsable del Ciclo del Agua de la Diputación, Laura Guerrero.
Una vez reparadas, estas fugas permiten recuperar más de 3 millones de metros cúbicos de agua cada año, lo que equivale al consumo anual de toda la población de la comarca del Berguedà o de ciudades como Vilafranca del Penedès o Igualada.
Las inspecciones se hicieron en el marco de un programa de detección impulsado por la corporación que ha costado 495.000 euros y que ha permitido un ahorro de 3 millones de euros a los ayuntamientos, en una actuación que también busca luchar contra la sequía.
"Este programa extraordinario de detección de fugas ha dado resultados extraordinarios. Estamos evitando pérdidas de agua para cuando venga una nueva sequía", ha celebrado Castells, que ha lamentado que la red es vieja y presenta muchas pérdidas y muy grandes.
MUNICIPIOS PEQUEÑOS
Guerrero ha detallado que la Diputación eligió 66 de los 102 municipios en los que de ha actuado: se trata de poblaciones de menos de 20.000 habitantes que hacen una gestión directa del agua y que la corporación consideró que podían necesitar de su ayuda.
En el caso de los 36 municipios restantes, son los propios ayuntamientos los que han pedido la colaboración de la Diputación a través del servicio de apoyo, que la corporación sigue ofreciendo.
Para ejemplificar las intervenciones, Guerrero ha hablado de Rubió, que tien poco más de 200 habitantes, pero que tiene una red de agua muy amplia por su posición geográfica y en la que se perdía un 71% del agua a causa de las fugas, lo que equivale al consumo diario de 168 habitantes por día.