Archivo - Un joven da una patada contra el escaparate de una tienda durante una manifestación. - Lorena Sopêna i Lòpez - Europa Press - Archivo
BARCELONA, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Mosso d'Esquadra jubilado Jordi Noé e impulsor del 'modelo Manresa', implantado en este municipio barcelonés en 2021 para lograr la socialización de jóvenes multirreincidentes, defiende seguir la misma estrategia de mediación con integrantes de bandas juveniles en Catalunya para así ofrecerles una alternativa.
En una entrevista concedida a Europa Press donde explica su experiencia, señala como punto de partida el despliegue de bandas en Catalunya en 2002, año en el que la policía catalana realizó el primer informe sobre la presencia de Latin Kings en Barcelona, cuyo escrito se realizó conjuntamente con Guàrdia Urbana.
De hecho, sitúa entre 2002 y 2010 una primera época en la que estas bandas empiezan a extenderse en Catalunya a través de la llegada de jóvenes por reagrupamiento familiar que se empiezan a organizar para tener un "sentimiento de pertenencia".
Fue a partir de 2010 cuando la policía catalana inició el despliegue de diversos operativos para "llegar a las bases de las bandas y hacer actuaciones contra algunos de los líderes", ya que se empezó a detectar cierta perversión de estos, en sus palabras, al buscar ganancias personales a través de la manipulación de los integrantes.
El último golpe policial contra este tipo de estructuras en Catalunya fue en abril del año pasado, cuando la Guardia Civil detuvo a 34 integrantes de la estructura de los Latin Kings afincada en territorio catalán, caracterizada por su violencia y por buscar adeptos entre personas "vulnerables o solitarias".
ESTRATEGIA DE MOSSOS
Noé remarca que, inicialmente, la estrategia principal -por tratarse de un cuerpo policial- era perseguir los hechos delictivos que pudieran cometer, principalmente enfrentamientos con miembros de otras bandas.
No obstante, añade que esta tenía que ir conjugada con una estrategia de aproximación, acompañamiento y ofrecimiento de alternativas para los miembros de estas bandas, una postura que, según él, funcionó en determinados casos, ya que consiguieron la desvinculación de algunos de los integrantes.
A pesar de ello, reconoce haber recibido críticas por parte de ciertos sectores de la sociedad al emplear esta estrategia, que fue tachada de "'buenismo' policial" al considerar que se tendría que haber diseñado un modelo más duro y punitivo.
"La policía puede ser considerada un agente social más, que puede provocar que entre todos los agentes nos alineemos y trabajemos con estos jóvenes para prevenir estas situaciones", subraya Noé.
PERFIL "VULNERABLE"
Noé también describe el perfil "vulnerable" que seguían muchos de los jóvenes que formaban parte de diversas bandas, ya que llegaban a Catalunya con una falta de referentes válidos y un bajo nivel de frustración, por lo que formar parte de estos grupos les ayudaba a crecer, explica.
"Se asociaban entre siglas como Ñetas, Latin Kings o Dominican Don't Play y entre ellos se ayudaban, se llamaban 'hermanitos', buscaban tener una familia", apunta Noé.
'MODELO MANRESA'
Tras ganar experiencia a través de la mediación con estos jóvenes, Noé califica de éxito la implantación del 'modelo Manresa': "Si de 40 o 50 jóvenes atendidos, hemos podido salvar a 10, es un éxito a nivel personal y profesional", explica, además de añadir que en esta ciudad se implicaron agentes públicos --como la Generalitat y asociaciones-- así como entidades privadas.
"Utilizamos nuestra experiencia para aplicar esto en un colectivo de jóvenes que no estaban organizados como sí lo estaban las bandas. Eran chicos sin papeles, extutelados, multirreincidentes, toxicómanos y con problemas de salud mental", explica.