Archivo - Varias personas en un parque de Barcelona. - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
BARCELONA, 5 (EUROPA PRESS)
El 24,8% de la población de Catalunya se encontraba en riesgo de pobreza o exclusión social en 2025, lo que supone un aumento de 8 décimas respecto al 2024, cuando la tasa se situó en el 24%, según los datos publicados este jueves por el Institut d'Estadística de Catalunya (Idescat).
Esta tasa, conocida como AROPE y alineada con los objetivos de la Unión Europea para 2030, incluye a las personas que se encuentran en al menos una de las tres situaciones que la conforman: riesgo de pobreza, privación material y social severa o baja intensidad laboral en el hogar.
En concreto, el riesgo de pobreza alcanzó al 18,9% de la población, 1,5 puntos más que en 2024, mientras que el 8,9% declaró encontrarse en situación de privación material y social severa, 3 décimas más, y, por otra parte, la baja intensidad en el empleo afectó al 5,9% de la población, dos décimas menos que el año anterior.
Por grupos de edad, los menores de 16 años presentan la tasa AROPE más elevada, con un 36,1%, lo que representa un incremento de 1,3 puntos; entre la población de 16 a 64 años, la tasa se situó en el 24,5%, 9 décimas más, mientras que entre las personas de 65 años o más alcanzó el 17,3%, 3 décimas por encima de 2024.
Según el tipo de hogar, el riesgo de pobreza o exclusión social disminuyó ligeramente en los hogares sin hijos dependientes, hasta el 18,7%, mientras que aumentó de forma notable en los hogares con hijos, que registraron una tasa del 30,8%, 2,3 puntos más que el año anterior.
En relación con la nacionalidad, y considerando solo a la población de 16 años o más, la tasa AROPE fue del 48,6% entre las personas de nacionalidad extranjera, lo que supone un aumento de 5,9 puntos en un año, en cambio, entre las personas de nacionalidad española la tasa se redujo hasta el 17,2%, 4 décimas menos.
SITUACIÓN LABORAL
La situación laboral también marca diferencias significativas: las personas en paro presentaron una tasa AROPE del 55,2%, frente al 16,4% de las personas ocupadas, con aumentos interanuales de 5,7 puntos y dos décimas, respectivamente.
En cuanto a las condiciones de vida, el 35,5% de la población manifestó no poder afrontar gastos imprevistos de 900 euros, mientras que el 47,3% aseguró llegar a final de mes con algún grado de dificultad, aunque esta cifra se redujo 3 décimas respecto a 2024, y el 9,2% declaró hacerlo con mucha dificultad.
Los ingresos medios netos de los hogares catalanes se situaron en 43.889 euros en 2024, un 4,6% más que el año anterior, mientras que la renta media por persona alcanzó los 17.262 euros, con un incremento del 4,3%, según la Encuesta de Condiciones de Vida.
TRANSFERENCIAS SOCIALES
Las transferencias sociales incrementaron la renta inicial de los hogares un 31,9%, y 6 de cada 10 hogares recibieron algún tipo de prestación, aunque, aun así, la desigualdad aumentó ligeramente, con un índice S80/S20 de 4,7 y un índice de Gini del 29,1%.
Por último, el umbral de riesgo de pobreza para hogares unipersonales se situó en 13.862 euros anuales en 2025, un 4,1% más y, antes de las transferencias sociales, la tasa de pobreza alcanzaba el 40,4%, porcentaje que se redujo al 18,9% tras contabilizar todas las prestaciones.