MADRID, 22 Abr. (CHANCE) -
Sílvia Abril junto a Vanesa Lorenzo se han unido a Activia como embajadoras de la marca para concienciar a la sociedad sobre la importancia de cuidar el bienestar digestivo.
Ambas son grandes creyentes de los probióticos tras comprobar sus beneficios en diferentes etapas de su vida. Sílvia reconoce que cambiar la dieta le ayudó a quedarse embarazada. Esta colaboración ha cobrado todavía una mayor importancia debido al confinamiento.
#YoMeCuidoEnCasa
En momentos como este donde es tan importante quedarnos en casa, Activia quiere estar cerca de las personas y fomentar, más que nunca, el cuidado de la salud de la mano de Vanesa Lorenzo y Sílvia Abril y otras influencers como Clara Mas, Eli Mas, Arantxa Areta o Inés Basterra.
Por eso, ha lanzado #YoMeCuidoEnCasa, un programa online en Instagram Live de actividades sanas y entretenidas para cuidar el bienestar digestivo desde casa (recetas, consejos nutricionales, yoga...).
El pasado sábado 28, Sílvia Abril enseñaba a cocinar una ensalada rica en probióticos aprovechando lo que teníamos en casa. De la misma forma habla de cómo cuidarse esta cuarentena junto con Vanesa Lorenzo.
Paralelamente, la marca regala 75.000 unidades de Activia probióticos que favorecen a la salud digestiva. Cada domingo, sortea 500 tarjetas prepago de 15 €, el equivalente a 1 mes de producto, en la cuenta de instagram de Activia.
P: Sílvia, me sorprende que manifestaras que cambiar la dieta te ayudó a quedarte embarazada.
SA: Bueno mi experiencia ha sido esa. Tenía muchos problemas de fertilidad y no había manera. Descubro a quien se convirtió en mi gurú nutricional. Es un especialista en psicoinmunología y me propone hacer un cambio en la alimentación, una limpieza de órganos interna y me funciona. Me descubre que si cuidas a tu cuerpo y te amas, tu cuerpo te responde positivamente siempre. Algo tan obvio, tan de sentido común... Yo pensaba que me cuidaba porque comía ensaladas y verdes, pero no, va mucho más allá que comer verde. Y me descubre que podemos y que debemos cuidarnos a un nivel mucho más profundo y nuestro cuerpo va a estar respondiendo a esos estímulos.
Pasamos la ITV de nuestros coches y no pasamos la ITV de nuestros cuerpos que de alguna manera son maquinaria que nos acompaña desde el día que nacimos. Yo ahora tengo 49 años, e imagina 49 años que mi estómago digiere tres comidas o más al día con un gasto de funcionamiento y que si no cuidas tu estómago, si no lo limpias, son máquinas que también se oxidan y puedes tener un problema de funcionamiento. Es muy de sentido común.
P: Estás diciendo que creías que te alimentabas bien y como tú están millones de españoles creyendo que se alimentan bien.
SA: Un día me dice mi especialista: "¿Puedes dejar de comer verde, frío y fruta?". Me quedé en plan ¿cómo? y me dice: "Tienes a los riñones estresados de gestionar tanto líquido. Comienza a comer caliente, a comer cuchara, a freírte, a comerte unas croquetas calientes... Unas croquetas de mijo, lo que quieras. Pero pásate a algo caliente". Y me abrió los ojos y me dije: "Es verdad me paso la vida comiendo ensalada y fruta y no le meto nada de cuchara, de legumbre pensando que voy a engordar. No era alimentación basura, pero era muy precaria a nivel de nutrientes". Y a veces nos pensamos que nos estamos cuidando y lo que hacemos es enfriar el cuerpo, estresar los órganos, están faltos de nutrientes, de calor y de minerales. Es un mundo este de la nutrición y de la alimentación.
P: ¿Lo que te viene bien a ti, le viene a ti a tu familia o al resto?
SA: No. Por supuesto que no. Sí que hay unos principios básicos que sí, que es un poco de autoconocimiento y de escucha interior. Es decir, yo conozco muy bien a mi cuerpo, después de un montón de años de trabajarme la escucha, es decir, la prueba y error: tomarme algo, ver qué me funciona y lo que no funciona. Yo, por ejemplo, sin saber que era intolerante al gluten, veía que se me inflamaba el estómago y descubrí que cuando dejaba de comer gluten me desinflaba. Es básico escuchar a cuerpo y estar pendiente de él. Yo me baso en mi experiencia. Mi experiencia es única, mi cuerpo es único porque cada uno hemos vivido en entornos diferentes, hemos tenido unas alimentaciones, emociones e infancias diferentes. Tu organismo está acostumbrado funcionar de forma diferente.
El famoso ayuno me funciona muy bien, pero yo no te puedo decir que lo hagas, solo te puedo decirlo pruébalo. Sin embargo, no me puedo ir a la cama sin cenar. Me tengo que comer una sopa miso, un pescado al horno o al vapor, una verdura al vapor. Mi nutricionista deja de comer a las cinco de la tarde, no puedo ni imaginarme.
P: ¿Qué tipo de alimentación llevas?
SA: A mí me funciona mucho la alimentación cetogénica, es decir que el 90 por cien de mi alimentación, sean grasas saludables: muchísimos frutos secos y semillas, aguacate, también como carne y pescado. Me encanta la carne, cuidando siempre muy bien su origen. Y soy amante de los huevos, cada día como uno.
P: ¿Qué alimentos has suprimido?
SA: Cereales y arroz. Apenas como pasta, aunque sí garbanzos. He descubierto una pasta riquísima de garbanzos. Otra de lentejas que sustituye a la pasta que me encanta y en mi casa se come como si fuera pasta normal y ya no le meto hidratos de carbono. Así, después de comer puedo tener las reuniones que quieras; tengo el cerebro súper despejado porque mi intestino no está sufriendo la digestión de un hidrato de carbono, que lo que hace es que suba la insulina para bajar ese índice glucémico. Hay un desgaste de energía que me ahorro con ese tipo de alimentación. Entonces tengo más capacidad de trabajo mental, físico...
P: ¿Pasas hambre?
SA: No paso hambre. Yo cuando tengo hambre como y me encanta tener esa sensación de hambre, pero hay que distinguir entre el hambre y el hambre emocional. Que a veces, es difícil. Yo cuando he tenido un día muy estresante y llega la noche y está todo el mundo durmiendo, digo: "¡Uauh! Este momento para mí", de verme cualquier cosa en la tele y sentarme con un bol de pipas, unas avellanas tostadas, o unas galletas con una onza de chocolate.
P: ¿Cómo ha sido trabajar con Danone?
SA: Aparece en mi vida y yo me siento súper honrada de defender a Danone... Una cosa que la gente no conoce es el compromiso de Danone con el hecho de hacer las cosas bien, con el hecho de cambiar los sistemas de producción para cuidar del entorno y de las vacas de las que extrae la leche. Para mí ha sido un honor ser embajadora junto con Vanesa Lorenzo.
P: ¿Qué es lo que propones con Activia?
SA: Cocino con mi nutricionista, y doy opciones de dulce, porque se cocina mucho dulce en el confinamiento. Cocinamos dulce sin harina, sino con harina de almendras que no es harina, es fruto seco y puedes hacer un tiramisú saludable. Se trata de dar opciones para seguir cuidándonos, ya que no nos podemos abandonar. Debemos cuidarnos y cuidar el sistema inmunológico más que nunca.
P: ¿Qué recomendaciones nos darías para hacer esto?
SA: Cuidar mucho lo que se come. Alimentarse con mucha verdura, mucho aceite de oliva, mucho fruto seco, mucho fermentado como Activia. Los yogures son una buenísima opción para tener la microbiota lo más saludable posible, para tener el sistema digestivo bien de bacteria y así tener el sistema inmunológico fuerte. Hay que comer chucrut, que es la col fermentada, mucho encurtido, darle a la aceituna, al miso... Ahora que estamos en casa hay que descubrir ingredientes nuevos.
P: ¿Cómo cocinas con el miso?
SA: En los directos de Activia, he hecho una salsa de miso que va fenomenal con todo, maravillosa porque contiene una cantidad de probióticos y es muy fácil de hacer. Va con tahin (que es la pasta del sésamo y contiene muchísimo calcio), aceite de oliva, tamari y miso que es la pasta de soja fermentada. Es una salsa espectacular para acompañar ensaladas, carnes, pescados... Es deliciosa y es muy buena para el estómago.
P: Pero no a todo el mundo le puede gustar el miso.
SA: Hay que acostumbrar a los paladares. Tú y tus hijos estáis comiendo una cosa buena.
P: Los probióticos son fundamentales. ¿Por qué y cuántos tenemos que tomar al día para estar cubiertos?
SA: Hay que ponerse bien de probióticos durante el confinamiento. Todo el mundo debe incluir un yogur en su alimentación diaria y con un Activia al día que contiene 4.000 millones de bacterias naturales vivas, es suficiente. Es tan fácil como eso, como tomarse un yogur al día... lo puedes mezclar con frutos secos que ya le das un plus más de nutrientes buenos y de calidad, o unos frutos rojos, unas fresas, arándanos, plátanos, manzana, pera, lo que os apetezca. Es un desayuno, una merienda muy saludable. Hay que ponerse bien de probióticos.
P: ¿Hasta cuándo vais a hacer estos directos con Activia?
SA: No nos hemos puesto fecha.
P: ¿Te ha costado perder peso?
SA: Lo he perdido de manera involuntaria. Solo con cambiar la alimentación y hacer mis entrenos. La gente que van a salir redondos, pues a mí se me va a caer la falda. Ha sido involuntariamente, yo no quería perder peso. Pero ahora llevo una disciplina mayor de entrenos, porque como estoy teletrabajando, y estoy en casa. Entreno tres días por semana sí o sí. Me estoy desinflando.
P: ¿Y haces algo más para cuidarte en el día a día?
SA: Necesito un plus de ayuda con tratamientos específicos para la circulación. Lo que te decía, nos hacemos mayores y la máquina se va escacharrando. Por la mañana me veo venitas en las piernas, pero me digo: "¡Pero bueno! ¿Qué quieres amiga? Tienes 49 años te tendrá que salir la edad por algún lado. Bastante ágil estás". Cada cierto tiempo me hago algún tratamiento que conlleve la mejor circulación como los drenajes que son buenísimos, pero tampoco soy adicta a los tratamientos corporales, más que nada por falta de tiempo.