Actualizado 15/08/2019 10:35:58 CET

Érase una vez en Hollywood... Leo DiCaprio y como envejecer con dignidad

Brad Pitt y Leonardo DiCaprio desatan pasiones en el 'Festival de Cannes'
Brad Pitt y Leonardo DiCaprio desatan pasiones en el 'Festival de Cannes' - GETTY IMAGES / ANDREAS RENTZ - Archivo

   MADRID, 15 Ago. (CHANCE) -

Todo parecía indicar que la carrera de Hollywood de este niño prodigio -Leonardo DiCaprio- de eterna baby face e ídolo de adolescentes iba para efímera flor de un día. Nada más lejos de la realidad. Hemos sido testigos mudos de la evolución de una meteórica carrera cinematográfica, Oscar incluido -que, sin embargo, costó llegar-, y de una metamorfosis de niño de facciones suaves a macho alfa sin perder ni un ápice de ese encanto infantil tan suyo, sí, a pesar de la barba y a pesar de los kilos de más.

Ha trabajado con todos los monstruos del cine, ha pasado de galán a tío duro, a un vividor y hasta por tipo de vida desestructurada, demostrando que debajo de esa cara dulce se encontraba una fuerza bruta de la actuación. Ahora llega a la gran pantalla de la mano de Quentin Tarantino con Érase una vez en Hollywood, (ONCE UPON A TIME IN HOLLYWOOD) con una máxima expectación.

Han pasado 26 años desde que fuera nominado a un Oscar por primera vez, en la categoria de actor de reparto y 21 desde que se metiera en el papel del Rey Luis XIV de Francia, en El hombre de la máscara de hierro, donde compartió papel con grandes actores como Jeremy Irons, Gerard Depardieau, John Malkovich y Gabriel Byrne. Y como no, esa película que siempre ha intentado que no le encasillaran y superarse, Titanic. Y decimos superarse porque, parecía que no quería que le encasillaran y tenía la necesidad de demostrar a toda costa que no solo sabía hacer eso.

DiCaprio ha ido madurando con la edad con su cara de niño dulce con mirada pícara y ha sido el gran ejemplo de subidas y bajadas de peso para desmarcarse del estereotipo de la imagen que proyectaba fuera y dentro de Hollywood. Pero muy duro dentro de los cánones de estética... de la industria cinematográfica, especialmente para las mujeres, ¿envejecer o no envejecer, he ahí la cuestión?, sin embargo, para los actores no supone tanto problema porque finalmente, siempre consiguen papeles.

Nacido en 1974, Leonardo Wilhelm DiCaprio, a sus 44 años ha ido dejándose llevar. Pero, ¿se ha hecho algún retoque? Hemos querido que el doctor médico estético Leo Cerrud, nos abra un poco los ojos...:  "Al igual que Brad Pitt, Leo DiCaprio tampoco parece ser consumidor habitual ni de medicina estética ni de cirugía, pero, a diferencia de este, Leo sí que lo necesita. Te puedes abandonar a tu suerte y 'envejecer con dignidad' cuando tienes la poderosa genética de Brad Pitt, si no, toca apechugar, sobre todo si vives de tu imagen y necesitas ofrecer siempre tu mejor versión. No es el caso de Leo", y continúa: "El Sr. DiCaprio ha decidido mostrarnos cómo envejece un hombre cuando no se hace absolutamente nada, muy en la línea de Robert De Niro o Dustin Hoffman, actores reconocidísimos, con una trayectoria impecable, profesionales, tradicionales y serios".

"El resultado es lo que vemos, un Leonardo DiCaprio avejentado y con kilos de más, el físico típico de una persona de vida intensa, costumbres sedentarias y pocos contactos con la medicina estética. Teniendo novias como Gisele Bündchen o Bar Refaeli y recibiendo la adoración y reconocimiento del mundo entero, no opta por el esfuerzo", atestigua el reputado médico estético sobre Leo que levanta pasiones allí por donde pasa.

En conclusión y a diferencia de lo que le sucede a las mujeres, el mediático actor ha preferido ser Leo siempre: "Incluso cuando empezó a subir de peso, en vez de recibir las críticas feroces de los típicos haters, lo que le pasó fue que le dio nombre a una nueva categoría de hombre, el Fofisano, el gordito gracioso que se ríe de los gym adictos desde su tumbona, martini en mano, con la rubia de turno a su vera. O sea, para qué moverse".

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