MADRID, 13 Oct. (CHANCE) -
La huella de Carlos Marín sigue viva en la memoria de familiares, amigos y seguidores, que, un año más, han querido rendirle homenaje en la víspera de lo que habría sido su 57 cumpleaños. Nacido en Alemania en 1968 y con raíces españolas, Marín era mucho más que una voz prodigiosa: fue un artista incansable, capaz de emocionar en los escenarios más grandiosos del mundo y de ensanchar el repertorio lírico popular gracias a su trabajo con Il Divo. Maestro de la zarzuela, el pop y el musical, el camntante se ganó el cariño y la admiración internacional por su entrega, talento y cercanía.

Ayer, 12 de octubre, familiares, amigos y decenas de fans procedentes de distintos países europeos se reunieron en el cementerio de La Almudena para recordarle, acompañando a su madre, Magdalena Menchero, en una emotiva ceremonia. Durante el acto se lanzaron globos en forma de corazón al cielo y sonó la música que dio sentido a la vida de Carlos, entre aplausos y muestras de cariño sincero. El encuentro fue una auténtica celebración de su legado humano y artístico, repleto de recuerdos y emociones compartidas.

Carlos Marín falleció el 19 de diciembre de 2021 en Manchester con solo 53 años, tras sufrir complicaciones derivadas de la COVID-19. Su desaparición fue profundamente sentida por el mundo de la música. Durante su carrera, no solo conquistó al público como miembro de Il Divo -vendiendo más de 30 millones de discos y girando por los cinco continentes-, sino también como solista y actor de musicales como "Los Miserables" o "La Bella y la Bestia".