MADRID 21 Ene. (Por Estefanía Blasco) -
Más de seis décadas de profesión y Héctor Alterio parece no cansarse de encarnar a personajes de los más variopintos sobre las tablas. El veterano actor regresa al teatro para dar vida a un enfermo terminal junto a su compañero José Sacristán.
Así, la pareja aterriza en Fernán Gómez, hasta el 22 de febrero, con el reestreno en España de 'Dos menos', obra con la que han conseguido triunfar durante un año en la ciudad natal del intérprete argentino, Buenos Aires.
'Dos menos' ofrece la cara más divertida y conmovedora de la muerte a través de la historia de dos enfermos terminales que planean una escapada del hospital en que están ingresados. Así, ambos inician un viaje por las emociones y los recuerdos, un regreso a los sentimientos más preciados como el amor, la paternidad o el temor a la vida y a la soledad.
- ¿Es importante enfrentarse a la muerte con humor?
- Creo que sí. En la obra me enfrento a la muerte de forma artificial, la verdad es que todavía no tengo experiencia con ella (ríe), sino tampoco podría contarlo. Ojalá pudiera enfrentarme a la muerte y luego poder contarlo, esa es una fantasía que me está rondando.
- Está visto que se toma la muerte con mucho humor, pero ¿no la teme?
- La muerte no es algo preocupante para mí. Desde el momento en que y me pueda mantener como me mantengo, caminar por mis propios medios, pensar con claridad y ejercer mi profesión, la vejez me deja de preocupar también. Todo eso hace que la muerte no me preocupe para nada.
- ¿Qué es lo que le preocupa ahora?
- Me preocupa es que me sobrevenga una enfermedad que me impida hacer todo eso, porque yo ya tengo una edad en que esas cosas suelen pasar. Ese es el único miedo que tengo. La imposibilidad física de mantenerme por mí mismo o de que no me funcione la cabeza. No se trata de algo constante, pero sí me preocupa más que desaparecer, porque la muerte puede venir en cualquier momento y yo no tengo ningún problema.
- Más de seis décadas de profesión dan para mucho, pero ¿qué sueños le quedan por cumplir?
- No tengo sueños ahora. Solo busco la posibilidad de que se concreten trabajos y de que pueda desarrollar mi profesión de la misma manera que lo he venido haciendo. Tengo un aliciente, que es el principio de respeto en relación al público. Para mí es un milagro que la gente destine un tiempo y un dinero sólo por verme ejercer mi profesión. Mientras eso exista, no tengo otra pretensión.
- Su larga trayectoria le ha permitido hacer cine, televisión y teatro .¿En qué medio se siente más cómodo?
- En cualquiera de ellos, aunque si tuviera que elegir me quedaría con el teatro, porque me permite ser un patrón de mi trabajo, mantener los tiempos y los silencios, siempre bajo el respeto de loas directrices del director. Sobre el escenario estoy solo frente al espectador y, además, el teatro me permite mejorar los fallos que considero que he tenido en la anterior actuación. Esas cosas note las da el cine ni la televisión.
- ¿Cómo ha sido la experiencia con José Sacristán sobre las tablas?
- Fantástica. Somos prácticamente una pareja de hecho. Llevamos juntos desde hace más de dos años y el respeto y la coincidencia nos permiten seguir adelante todo el tiempo que pueda dar de sí esta función.
- Además de la obra, ¿tiene algún proyecto en la recámara?
- Sí, hay algunas cosas en las que he estado pensando, pero nada concreto aún. Todavía tengo medio año más con la obra de teatro y para mí es suficiente.