MADRID, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -
Aris, el concursante que llegó a pagar 69.100 euros para poder entrar en la casa de Gran Hermano 12+1 y que luego sólo pudo disfrutar del reality durante siete días porque se convirtió en expulsado, ha sido detenido en Bilbao por su supuesta relación con una banda de atracadores.
La última edición de Gran Hermano 12+1 incorporó muchas novedades, una de ellas la posibilidad de pagar por entrar en la casa. El procedimiento consitía en pujar a través del portal de compraventa eBay y quien ofreciera la mayor cantidad pasaría automáticamente a formar parte del grupo de habitantes de la casa de Guadalix. Los fondos recaudados irían a parar a la Cruz Roja.
Según decía él mismo, que el dinero recaudado fuera a parar hacia fines benéficos fue el motivo que impulsó al bilbaíno Aris a cambiar su sueño de comprarse una casa por el sueño de entrar en Gran Hermano 12+1. Y es que su padre y su hermano murieron de cáncer cuando tenían 51 y 21 años respectivamente.
Pero el sueño de este acupuntor y criador de perros le salió muy caro, ya que llegó a desembolsar 69.100 euros a cambio de pasar una semana en la casa. Y es que tan sólo siete días después de entrar, las puertas de Gran Hermano se cerraban para él, convirtiéndolo en uno de los primeros expulsados de la edición 12+1.
Tras pasar unos cuantos meses desapercibido, este amante de los animales ha vuelto a salir en las primeras páginas de la prensa rosa, pero por motivos bien distintos al concurso. Según informan fuentes policiales, Aris se encuentra detenido en la Jefatura Superior de Policía de Bilbao acusado de tener relaciones con una banda de atracadores que operaba en Cantabria y Asturias.
En cuanto a la cuantía que pagó Aris por entrar al concurso de Telecinco, el bilbaíno aseguró que procedía íntegramente de los ahorros que tenía para comprarse un piso y de préstamos de familiares y amigos.