Victoria de Hohenlohe: casi 50 títulos nobiliarios con 21 años

VICTORIA DE HOHENLOHE
EUROPA PRESS
Publicado 03/06/2018 16:56:12CET

   MADRID, 3 Jun. (CHANCE) -

   Victoria de Hohenlohe, la heredera del ducado de Medinaceli, suma y sigue. La joven continua sus estudios en Madrid de Historia y Economía en el Instituto de Empresa mientras sigue recibiendo día tras día todos los títulos que le pertenecen como heredera. El 8 de marzo se aprobaba el último título que se conoce y que hoy aparece ya publicado en el BOE en la Real Carta de Sucesión el título de Marqués de Pallars a favor de doña Victoria Elisabeth von Hohenlohe-Langenburg y que ya nadie le podrá quitar como los otros que ya obran en su poder tras el pago del impuesto pertinente.

   XX duquesa de Medinaceli, también tiene el del condado de OFalia que le concedió su padre antes de morir, marquesa de Priego, marquesa de Torrecilla, marquesa de Camarasa, marquesa de Aytona, duquesa de Tarifa, duquesa de Denia, duquesa de Camiña, duquesa de Alcalá de los Gazules, condesa de Santa Gadea, así 10 veces Grande de España, marquesa de Cilleruelo, marquesa del condado de San Martín de los Hoyos, marquesa de San Miguel das Penas.

   Victoria de Hohenlohe es una joven discreta, amante de los caballos, nacida en Málaga y criada entre Alemania y España, ya que su madre regresó a Munich tras el divorcio de la pareja en el año 2004.

   Desde que falleciera su padre y su abuela Victoria Eugenia Fernández de Córdoba la sucesión de los títulos de su abuela no se hizo esperar ya que su tío Ignacio, siendo el único hijo en vida reclamaba algunos de los títulos, pero Victoria debido a la Ley de Igualdad para la Sucesión de Títulos Nobiliarios hizo que ella pudiera ir heredándolos.

   Su padre Marco de Hohenlohe heredó el título de duque de Medinaceli gracias al cambio en la legislación española en 2006 que permitía al hijo de mayor edad, independientemente del sexo, acceder al título nobiliario.

   Fue por esta misma ley por el que la madre del Príncipe de Hohenlohe-Langenburg sería la heredera del título que ostentaba entonces su abuela Victoria Eugenia Fernández de Córdoba, XVIII duquesa de Medinaceli. Pero Ana Medina falleció en 2012, meses antes que su madre, por lo que Marco heredó directamente de su abuela el ducado cuando ésta falleció en agosto de 2013, aunque el título se le reconoció oficialmente en el BOE en 2014.

   Tras el fallecimiento de su padre, Victoria heredó el título de condesa de Ofalia, título que ya llevaba su abuela, y cuenta con un hermano menor, Alexander, de 17 años, que estudia en Irlanda.

   Educada por sus padres en la naturalidad y en la sencillez, la hija del recientemente fallecido Marco está acostumbrada a hacer lo que hacen las chicas de 19 años: pasearse tranquilamente con sus amigos, compartir apartamento con una compañera y estudiar, que es en lo que se quiere centrar ahora.

   Los últimos títulos que ha heredado son el Condado de Aramayona, el de Buendía, el de Cocentaina, el de los Molares -Adelantado Mayor de Andalucía-, el de Medellín, el de Moriana del Río, el de Valenza y Valladares, el de Villalonso, el del Castellar, el Marquesado de Villa Real, el de Villafranca, el Vizcondado de Bas, el de Cabrera, el de Linares y el de Villamur. Quince designaciones más que se suman a las 28 que ya poseía y que elevan el número de distinciones nobiliarias de la duquesa de Medinaceli a 43.

   Casi 50 títulos con tan sólo 21 años de edad, y además ha tenido que pagar 2.726 euros por cada una de sus nuevos títulos, la hija de Marco de Hohenlohe ha desembolsado un total de 40.890 euros por todas estas últimas credenciales, y en total desde la muerte de su padre, ha tributado un total de 117.218 euros.