Croacia se ha consolidado como unos de los destinos más atractivos del sur de Europa. Situado a orillas del Adriático, un mar de aguas claras y transparentes, destaca por sus 1.778 kms de playa y 1.185 islas "tan bellas como las helénicas", sin desdeñar sus siete excelentes parques naturales. El país adriático tiene un rico patrimonio histórico-artístico repartido entre sus bellas poblaciones.
Zagreb: Su capital es una ciudad moderna con una rica vida artística que se refleja en numerosos festivales de música contemporánea, clásica y jazz. Es obligada la visita al Palacio Episcopal y sus iglesias y palacios barrocos ubicados en el antiguo asentamiento religioso de Kaptol.
Dubrovnik: Conocida como la "Perla del Adriático", es una ciudad histórica protegida por la Unesco que conserva intactas sus 2.000 metros de murallas dotadas de torres, bastiones y alcázares. Sus empinadas callejuelas y sus plazas pavimentadas de mármol son el escenario del conocido Festival de verano de Dubrovnik. En el casco antiguo son dignos de visitar el Convento dominicano y franciscano, así como el Palacio Rector, sede del Gobierno.
Muy cerca se encuentra la isla de Korcula, el pueblo natal del navegante Marco Polo, una localidad medieval que cuenta con rica historia. Por su parte, la localidad de Vid guarda los restos de la antigua ciudad de Narona, una colonia romana y emporio cuyas riquezas se basan en el comercio.
En la región de Dalmacia central se hallan dos ciudades que se encuentran también bajo la protección de la UNESCO. Split conserva el Palacio de Diocleciano, erigido en piedra blanca, ofrece restos arqueológicos muy interesantes como la fortaleza y el templo de Júpiter, y alberga una catedral y el mausoleo construidos por el emperador romano. Trogi, una proporcionada ciudad de piedra situada sobre un islote que conserva la atmósfera medieval de sus callejuelas y plazoletas, cuenta entre sus joyas con el portal románico de su catedral construida en 1240 por el maestro Radovan.
La ciudad de Salona es el mayor yacimiento croata de monumentos de la Antigüedad que durante los siglos II y III fue una verdadera metrópolis cosmopolita con 62 mil habitantes.
En la ciudad milenaria de Zadar, situada en un promontorio que domina el Adriático, destaca el órgano marillo, una maravilla arquitectónica construida en parte sumergida en el paseo marítimo. Alfred Hitchcock situó aquí la más hermosa puesta de sol.
El parque natural más conocido de Croacia es el Parque Nacional de los Lagos de Plitivice. Declarado Patrimonio Universal de la Unesco, está formado por un conjunto de 16 lagos comunicados por cataratas y cascadas. Entre todas las bellazas del parque destaca la cascada de Sastavci y las Cavernas de Golubnjaca y Supljara.