MADRID, 17 Feb. (EDIZIONES/CHANCE) -
Sin duda, uno de los participantes más curiosos de la cuarta edición de Gran Hermano VIP está siendo Rappel. El vidente que sufría una fuerte subida de tensión, por la que tuvo que acudir al hospital, ya se encuentra mejor y ha podido ver lo bien que está su hija Tatiana cuando esta ha realizado el alegato en favor de que su padre se quede en la casa de Guadalix de la Sierra.
Pero antes de que sucediera el gran disgusto y en una conversación con Kiko Matamoros, Rappel se ha confesado y ha contado a toda la audiencia su atraco más increíble y casi surrealista. Momento que ha venido a coalición cuando Kiko Matamoros quería ponerse una de las populares túnicas del vidente. Mientras ambos se encontraban en el ropero, Kiko le preguntó que si con tanta joya y siendo tan llamativo no le habían robado alguna vez.
Algo a lo que el propio Rappel aseguró rápidamente y contó su insospechada anécdota. Según él, aquel atraco sucedía con él en su vehículo, cuando de imprevisto, unos individuos armados con una navaja le amenazaron diciéndole, "bájate del coche". El vidente lo hizo según relata él mismo y le comentaba a Matamoros que le dejaron en tanga. "Me decían, 'quítate los pantalones'. Luego uno de ellos con el estilete y el otro me coge el pantalón, la chaqueta, la camisa".
"Al quitarme los pantalones me dejan en un tanga rojo y salí corriendo", le relataba ante su estupefacto interlocutor. "Me quedé en la esquina de Velázquez con Jorge Juan en tanga y calcetines y ahora que hice, pues correr", añadía. Pero el insólito relato continuaba: "Ni me puse a hacer autostop, ni a pedir socorro en mitad de la calle Velázquez. Corrí que no se ni como pude, pero la crucé, llego al portal de mi casa y llamo al portero. Mi mujer estaba leyendo un libro. Abre la puerta me ve en tanga y me dice '¿De dónde vienes?' y yo le contesté 'Del Ritz'", afirmaba entre risas.
Y qué ocurrió con el coche, pues que apareció a los días en las afueras de Móstoles con las puertas abiertas... Sin duda el atraco más curioso que podría vivir una persona y le ha tocó ¡a Rappel!