Actualizado 02/06/2020 12:37:02 +00:00 CET

Se descartan teorías extremas sobre el origen de las señales FRB

Localización de señales FRB
Localización de señales FRB - Bhandari et al, doi: 10.3847/2041-8213/ab672e / ES

MADRID, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

Astrónomos han mirado en las galaxias origen de las ráfagas de radio rápidas (FRB), descartando los agujeros negros supermasivos como causa y acercándonos un paso más a la comprensión de los orígenes de estas misteriosas señales del espacio exterior.

Las FRB, el tema más candente en astronomía en este momento, se detectaron por primera vez en 2007, pero los astrónomos aún están resolviendo qué podría hacer que una señal tan breve parezca tan brillante. En solo un milisegundo, una sola explosión libera más energía de la que emite nuestro Sol en 80 años.

Un equipo internacional de astrónomos dirigido por Shivani Bhandari, astrónomo de CSIRO, la agencia científica nacional de Australia, ha logrado un avance clave al acercarse a la ubicación precisa de cuatro ráfagas rápidas de radio y echar un vistazo a sus "vecindarios". La investigación, que incluye datos del Observatorio W. M. Keck en Maunakea en Hawai, se publica ahora en The Astrophysical Journal Letters.

"Así como las videollamadas con colegas le muestran sus hogares y le dan una idea de sus vidas, la observación de las galaxias anfitrionas de las ráfagas de radio rápidas nos da una idea de sus orígenes", comenta en un comunicado.

Al utilizar un detector transitorio especialmente diseñado en el radiotelescopio ASKAP de CSIRO en el oeste de Australia, Bhandari y su equipo encontraron la ubicación exacta de cuatro ráfagas de radio rápidas.

"Estas ráfagas de radio rápidas localizadas con precisión vinieron de las afueras de sus galaxias locales, eliminando la posibilidad de que tengan algo que ver con agujeros negros supermasivos", dijo Bhandari.

Este primer estudio detallado de las galaxias que albergan ráfagas de radio rápidas descarta varias de las teorías más extremas presentadas para explicar sus orígenes, acercándonos a conocer su verdadera naturaleza.

La coautora de la profesora de CSIRO, Elaine Sadler, dijo que estas rápidas ráfagas de radio no podrían provenir de una explosión estelar súper luminosa o de cadenas cósmicas.

"Modelos como fusiones de objetos compactos como enanas blancas o estrellas de neutrones, o destellos de magnetares creados por tales fusiones, todavía se ven bien", dijo Sadler.

El equipo realizó observaciones de seguimiento con los telescopios ópticos más grandes del mundo. Utilizando Keck Cosmic Web Imager (KCWI) del Observatorio Keck en colaboración con Gemini South, Very Large Telescope de ESO, Magallanes Baade y LCOGT-1m, los investigadores identificaron, tomaron imágenes y encontraron las distancias a las galaxias anfitrionas.

Al investigar si las ráfagas de radio rápidas favorecen cierto tipo de galaxia, el equipo descubrió que las cuatro explosiones provenían de galaxias masivas que están formando nuevas estrellas a un ritmo modesto, muy similar a nuestra propia galaxia, la Vía Láctea.

J. Xavier Prochaska, de la Universidad de California, Santa Cruz, codirigió el equipo responsable de las observaciones ópticas. "Se han realizado importantes avances para otros eventos transitorios al estudiar sus galaxias locales. Somos optimistas de que estudios como el nuestro serán igualmente vitales ", dijo.