Actualizado 01/10/2018 16:53 CET

Más pruebas en la Antártida de partículas ajenas al Modelo Estándar

Experimento ANITA-IV
DRUMMERMEAN/CC BY-SA 4.0

   MADRID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Nueva evidencia encontrada por investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania sugiere que algunas partículas detectadas en la Antártida no se ajustan al Modelo Estándar.

   Investigaciones previas habían demostrado que cuando las partículas cósmicas de baja energía se encuentran con la Tierra, es probable que pasen directamente a través de las partículas de alta energía; por otra parte, es casi seguro que se topen con otra cosa, evitando que pasen de una pieza. En cambio, causan una avalancha de colisiones, creando una lluvia de partículas que finalmente emergen del otro lado del planeta.

   Pero, ¿qué pasaría si una partícula de alta energía llegara hasta el final sin crear una lluvia de partículas? Eso significaría que probablemente exista una partícula que no esté descrita por el Modelo Estándar, y eso es exactamente lo que informan los investigadores que estudian las partículas detectadas sobre la Antártida.

   Hasta la fecha, un sensor conectado a un globo de gran altitud sobre la Antártida detectó dos extraños eventos de partículas como parte de un proyecto denominado Antena de Transición Impulsiva Antártica (ANITA por sus siglas en inglés): la primera detección fue en 2006, la segunda en 2014. Ambas indicaron que una partícula de alta energía de alguna manera había recorrido el planeta sin encontrar nada.

   La primera detección se atribuyó a problemas de equipamiento o algún otro factor desconocido. La segunda causó más preocupación, pero no lo suficiente como para que alguien considere seriamente desafiar el Modelo Estándar. En este nuevo esfuerzo, los investigadores informan que han encontrado otra evidencia del mismo tipo de partícula, lo que sugiere que las dos anomalías podrían representar partículas desconocidas.

   La nueva evidencia, presentada en arXiv, llegó en forma de datos del experimento IceCube en el que sensores enterrados en el hielo antártico detectan continuamente eventos de partículas. Los datos de los sensores mostraron que se habían producido tres eventos con propiedades inexplicadas. Los investigadores sugieren que las dos fuentes de datos no conectadas indican que es hora de comenzar a preguntar si las anomalías insinúan la posibilidad de partículas más allá del Modelo Estándar.

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