Gatos salvajes y domésticos se ignoraron milenios... hasta los años 60

Gato en la naturaleza
Gato en la naturaleza - UNIVERSIDAD DE OXFORD
Actualizado: lunes, 6 noviembre 2023 16:32

   MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

   Los gatos domésticos introducidos desde Oriente Próximo y los gatos salvajes autóctonos de Europa no se mezclaron hasta la década de 1960, a pesar de haber estado expuestos entre sí 2.000 años.

   Un equipo internacional de investigadores de Alemania y Reino Unido ha hallado nuevas pruebas arqueológicas y genéticas que transforman nuestra comprensión de la historia de los gatos en Europa. Los resultados se publican en Current Biology.

   El equipo secuenció y analizó tanto gatos salvajes como domésticos, incluidos 48 individuos modernos y 258 muestras antiguas excavadas en 85 yacimientos arqueológicos de los últimos 8.500 años. A continuación evaluaron las pautas de hibridación tras la introducción de los gatos domésticos en Europa hace más de 2.000 años y su contacto con los gatos salvajes autóctonos europeos.

   Los resultados de los estudios demuestran que, desde su introducción, los gatos domésticos y los gatos monteses europeos evitaron en general el apareamiento. Sin embargo, hace unos 50 años, en Escocia (Reino Unido), todo cambió. Tal vez como consecuencia de la disminución de las poblaciones de gatos salvajes y la falta de oportunidades para aparearse con otros gatos salvajes, los índices de mestizaje entre gatos salvajes y domésticos aumentaron rápidamente.

   Jo Howard-McCombe, de la Universidad de Bristol y la Real Sociedad Zoológica de Escocia, explica en un comunicado que "los gatos salvajes y los domésticos se han hibridado muy recientemente. Está claro que la hibridación es el resultado de amenazas modernas comunes a muchas de nuestras especies autóctonas".

   "La pérdida de hábitat y la persecución han llevado a los gatos monteses al borde de la extinción en Gran Bretaña --añade--. Es fascinante que podamos utilizar datos genéticos para remontarnos a la historia de su población y utilizar lo que hemos aprendido para proteger a los gatos monteses escoceses".

   El profesor Greger Larson, de la Universidad de Oxford, reconoce que se tiende a pensar que los gatos y los perros son muy diferentes. "Nuestros datos sugieren que, al menos en lo que respecta a evitar el mestizaje con sus congéneres salvajes, perros y gatos son mucho más parecidos entre sí que con el resto de animales domésticos --destaca--. Será divertido averiguar por qué es así".

   El profesor Mark Beaumont, de la Universidad de Bristol, añade que "la naturaleza del gato montés escocés y su relación con los gatos domésticos asilvestrados ha sido un misterio durante mucho tiempo. Los modernos métodos moleculares y la modelización matemática han ayudado a comprender qué es realmente el gato montés escocés y las amenazas que han provocado su declive", añade.

   Los animales domésticos, como el ganado vacuno, las ovejas, las cabras, los perros y los cerdos, han estado estrechamente asociados a las personas desde la aparición de las comunidades agrícolas hace más de 10.000 años. Estas estrechas relaciones han provocado la dispersión de plantas y animales mucho más allá de sus áreas de distribución nativas.

   En la última década, las secuencias genómicas de individuos modernos y antiguos han revelado que, a medida que los animales domésticos se desplazaban a nuevas regiones, se cruzaban con especies salvajes estrechamente emparentadas, lo que ha alterado drásticamente sus genomas. Este patrón se ha observado en todos los animales domésticos, excepto en los perros.

   Sería fascinante saber si los gatos domésticos se cruzaron con los gatos monteses europeos, pero el declive de las poblaciones de gatos monteses autóctonos en toda Europa y la falta de genomas de gatos antiguos han dificultado esta tarea, concluyen los autores.

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