Cuando las anemonas blanquean, los peces payaso sufren

Publicado 10/10/2017 18:51:18CET
Pez payaso junto a anémonas
SUZANNE C. MILLS

   MADRID, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Al igual que los corales, las anémonas de mar son animales que viven en simbiosis con algas microscópicas, lo que les da su color, así como con ciertas especies de peces.

   Los peces payaso se protegen de los depredadores al refugiarse entre los tentáculos de las anémonas, y cada mes ponen huevos en su base. Igualmente, las anémonas también están protegidas por el pez payaso que hospedan.

   Un equipo de investigadores y estudiantes visitaron, todos los días, de octubre de 2015 a diciembre de 2016, un total de 13 parejas de peces payaso y sus anémonas de acogida en los arrecifes coralinos de la isla de Moorea (Polinesia Francesa).

   Este análisis se realizó antes, durante y después del evento de El Niño que en 2016 provocó un calentamiento del Océano Pacífico (de dos grados centígrados en la Isla de Moorea en comparación con el promedio 2007-2015; un efecto combinado del calentamiento global y el episodio de El Niño) y un episodio de blanqueamiento de coral en todo el mundo, informa el CNRS, organismo nacional de investigación francés.

   La mitad de las anémonas monitoreadas en este estudio se blanquearon al perder sus microalgas. Entre los peces payaso que viven en las anémonas blanqueadas, los científicos observaron una drástica caída en el número de huevos viables (de un 73 por ciento). Estos peces estaban poniendo huevos con menos frecuencia, además de menos huevos y menos viables, mientras que estos parámetros permanecían sin cambios entre los peces alojados en anémonas no blanqueadas.

   Las muestras de sangre tomadas de 52 pares de peces payaso (incluyendo los 13 anteriormente mencionados) mostraron un fuerte aumento en el nivel de cortisol, la hormona del estrés y una caída significativa en las concentraciones de hormonas sexuales (los equivalentes de testosterona y estrógeno). El blanqueamiento de las anémonas debido al aumento de la temperatura de la superficie del mar es, por lo tanto, un factor de estrés que reduce los niveles de las hormonas sexuales y, con ello, la fertilidad de los peces. Estos vínculos se han encontrado por primera vez en el medio natural en el que viven los peces.

   La salud de las anémonas y de los peces mejoró entre tres y cuatro meses tras el final del calentamiento, mucho después de que las temperaturas volvieran a la normalidad. Pero, la pregunta que se hacen los investigadores es si habría sido así si el episodio de calentamiento hubiera sido más intenso o más largo. Y, frente a un nuevo episodio de calentamiento, si los peces payaso que ya han sufrido este estrés inicial estarán mejor aclimatados o, por el contrario, son más frágiles.

   Para dar algunas respuestas a estas preguntas, el equipo de investigadores ha decidido seguir monitoreando a cada individuo durante el siguiente episodio de El Niño, según informan en un artículo sobre su trabajo publicado en 'Nature Communications'. Tal supervisión es posible debido al hecho de que el pez payaso tiene una esperanza de vida bastante larga y es sedentario (se mueven muy poco de su anémona de acogida).

   El pez payaso no es un caso aislado: el 12 por ciento de los peces costeros en la Polinesia Francesa dependen de anémonas o corales para alimentarse o para encontrar protección contra los depredadores. En los casos de blanqueamiento prolongado, como el de la Gran Barrera de Coral australiana en 2016 y 2017, podría verse afectada la renovación de todas estas poblaciones y con ellas la estabilidad de los ecosistemas.