Actualizado 17/08/2016 10:34:53 +00:00 CET

Observan por primera vez los efectos cuánticos de la radiación de Hawking en laboratorio

Agujero negro supermasibo en el centro de una galaxia
NASA, ESA, Y D. COE, J. ANDERSON, Y R. VAN DER MAR

   MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

   El físico del Instituto de Tecnología de Israel Jeff Steinhauer ha publicado un artículo en la revista 'Nature Physics' en el que describe sus experimentos para crear un agujero negro virtual en el laboratorio. El objetivo era demostrar que la teoría de Stephen Hawking sobre la radiación que emana de los agujeros negros es correcta, aunque sus experimentos se basan en el sonido, en lugar de la luz.

   En su trabajo, el investigador asegura que ha observado los efectos cuánticos de radiación de Hawking en su laboratorio como parte de un negro agujero virtuales, lo cual, de ser probado, sería la primera vez que se ha conseguido jamás.

   Durante muchos años, los científicos creían que nada podría escapar de un agujero negro. Pero en 1974, Stephen Hawking publicó un artículo que señalaba que sí, que había unas partículas que podían. La llamada radiación de Hawking. Su idea era que si una partícula (y su compañera de antimateria) aparecieran de forma espontánea en el borde de un agujero negro, uno de los pares podría ser arrastrada, mientras que la otra escaparía con parte de la energía del agujero negro.

   Según el físico, esto explicaría por qué los agujeros negros son cada vez más pequeños y, con el tiempo, desaparecen. Sin embargo, como esas emisiones son tan débiles, nadie ha sido capaz de medir la radiación de Hawking y los investigadores han tratado de construir agujeros virtuales en los laboratorios para probar la teoría.

   Un tipo de agujero negro virtual, propuesto en 1981 por Bill Unruh con la Universidad de British Columbia, sugirió que se podría crear un análogo utilizando agua en vez de la luz. Se imaginó un fonón existente en el borde de una cascada que, cuando el agua se acelera, empieza a moverse más rápido que la velocidad del sonido, consiguiendo ser atrapado.

   Pero si el fonón tiene un compañero, éste sería capaz de eludir la caída alejándose antes de quedar atrapado y escapar. En este nuevo esfuerzo, Steinhauer ha construido un dispositivo basado en esa idea y, al hacerlo, afirma que ha observado un análogo de la radiación de Hawking.

   El experimento consistió en la creación de un par entrelazado de fonones 'sentados' dentro de un poco de líquido que se había visto obligado (a través de láser) a moverse muy rápido. Los expertos observaron la acción de cómo una de las partículas de la pareja se fue retirado a medida que el líquido comenzaba a moverse más rápido que la velocidad del sonido, mientras que el otro se escapaba. El líquido era un condensado de Bose-Enistein de rubidio-87 átomos.

   Después de repetir el experimento 4.600 veces Steinhauer se convenció de que las partículas se enredan, una necesidad para un análogo de la radiación de Hawking. Sus resultados no prueban que la teoría de Hawking sea verdad, pero parecen añadir un grado de credibilidad que otros investigadores, hasta ahora, no habían sido capaces de lograr.