Actualizado 16/11/2011 17:26 CET

Reconstruyen los colores de fósiles de polillas

Polillas Fósiles
MARIA MCNAMARA

MADRID, 16 Nov. (EUROPA PRESS) -

Científicos de la Universidad de Yale (Estados Unidos) han reconstruido los colores de fósiles de polillas que están datados hace 47 millones de años. Según se detalla en el estudio, publicado en 'PLoS Biology', los colores que poseen estos insectos son conocidos como "estructurales" (a base de pigmentos) y eran utilizados para advertir de su toxicidad o para la elección de un compañero.

Las polillas fósiles utilizadas proceden de La Fosa de Messel, en Alemania, conocida por su preservación fósil. A pesar de que los colores originales de las polillas fósiles no se conservaron, los investigadores fueron capaces de reconstruirlos gracias a que los patrones de color estaban intactos. En este sentido, la autora del estudio, Maria McNamara, ha explicado que "el nivel de detalle estructural de las polillas fósiles es espectacular".

Las polillas fósiles deben su color a una serie de capas, estas capas múltiples forman un reflector fósil que, por lo general, produce un color iridiscente que cambia según el ángulo de visión. Sin embargo, otros detalles pueden suprimir este efecto, eliminando la iridiscencia.

Los investigadores reconstruyeron los colores originales a través de análisis matemático de la ultraestructura, revelando que las alas habían sido amarillo-verdosas cuando las polillas estaban vivas. Las mariposas y polillas modernas usan colores brillantes para comunicarse unas con otras, y los verdes apagados para camuflarse en los hábitats de hojas verdes; esto hecho hace que sea probable que las polillas fósiles utilizaran sus alas para confundirse con las hojas, lo que sugiere que esta estrategia se habría desarrollado entre los lepidópteros hace ya 47 millones de años.

Se cree que estos fósiles son parientes extintos de un tipo de polillas modernas que se alimentan del néctar de las flores. Si esto fuese cierto las alas de las antiguas polillas habrían sobresalido mientras estas se alimentaban; los investigadores sugieren que, siendo fáciles de ver, las alas podrían haber servido como una advertencia a los depredadores. Las polillas modernas pueden sintetizar el cianuro, lo cual hace que tengan mal sabor, y puede que sus antepasados ya hubiesen desarrollado esta capacidad.

Estos resultados ofrecen nueva información sobre la evolución de las tácticas para disuadir a los depredadores. Además, al mostrar que los colores originales estructurales de los fósiles de polillas pueden ser reconstruidos, esta investigación marca el camino hacia la búsqueda de los orígenes de muchas estructuras de mariposas y polillas que utilizan este tipo de color para comunicarse entre sí. "La reconstrucción de los colores originales de los antiguos insectos nos da una visión muy buena sobre su comportamiento", concluye McNamara.