Aferrarse a objetos cotidianos como recuerdo cuando muere un ser querido era tan común hace milenios como lo es hoy, sugiere un nuevo estudio.
El estudio de la Universidad de York, publicado en Antiquity, sugiere que las personas de la Edad del Hierro guardaban artículos mundanos como cucharas y piedras de moler como un recordatorio emocional y un 'vínculo continuo' con el difunto, una práctica que se replica en las sociedades de todo el mundo en la actualidad.