Vínculos musicales en avances en las herramientas de la Edad de Piedra

Actualizado 08/05/2017 17:19:40 CET
Hacha de Piedra
BLACKAPERTURE/UNIVERSIDAD DE EAST ANGLIA

   MADRID, 8 May. (EUROPA PRESS) -

   Los avances en la producción de las herramientas de la Edad de Piedra temprana guardaban menos relación con la evolución del lenguaje y más con las redes cerebrales involucradas en la música.

   Alrededor de hace 1,75 millones de años, hubo una innovación revolucionaria en la tecnología de herramientas de piedra, cuando los primeros humanos pasaron de hacer sencillas herramientas de guijarros olduyavenses a la producción de herramientas de doble cara y forma, como hachas y cuchillos achelenses. Se cree que este avance refleja un cambio evolutivo en la inteligencia y las habilidades del lenguaje.

   Sin embargo, comprender el vínculo entre la evolución del cerebro y la cognición es un reto porque es imposible observar la actividad cerebral de los seres humanos extintos. Un acercamiento innovador a este desafío es reunir los métodos modernos de la neurociencia y los artefactos materiales del expediente arqueológico.

   Para entender los cambios cerebrales que podrían haber evolucionado conjuntamente con el avance en el uso de herramientas, científicos en el campo de la neuroarqueología, de la Escuela de Psicología de la Universidad de East Anglia (UEA), el Instituto de la Edad de Piedra de la Universidad de Indiana y el Departamento de Antropología en la Universidad de Iowa, han estado examinando la actividad cerebral de los seres humanos modernos a medida que aprendían a hacer herramientas olduyavneses y achelenses. El estudio se publicó en 'Nature Human Behaviour'.

   Para probar si el aprendizaje mediante el lenguaje impacta en las redes cerebrales que están involucradas en la elaboración de herramientas de piedra, 15 de los 31 participantes aprendieron a pulir piedra a través de la instrucción verbal viendo vídeos de las manos de un experto durante sesiones de entrenamiento individuales. Los otros 16 participantes aprendieron a través de la instrucción no verbal con los mismos vídeos, pero con el sonido apagado.

   Los científicos descubrieron que la coordinación de la atención visual y las redes de control motor eran suficientes para eliminar las simples escamas de las herramientas olduyavneses. Pero la producción de las herramientas achelenses requería la integración de la memoria visual de trabajo, la información auditiva y sensoriomotora y la compleja planificación de la acción, las mismas áreas cerebrales que se activan al tocar el piano. Estos hallazgos suponen un gran paso adelante en la comprensión de la evolución de la inteligencia humana.

REDES CEREBRALES CLAVE PARA UNA INTELIGENCIA MÁS HUMANA

   "Este trabajo ofrece nuevos conocimientos sobre la cognición prehistórica utilizando una técnica vanguardista de neuroimagen que permite a las personas participar en acciones complejas mientras medimos la actividad cerebral localizada", ha explicado en un comunicado la autora principal del estudio, la doctora Shelby Putt, del Instituto de la Edad de Piedra.

   El estudio revela redes cerebrales clave que podrían ser la base del cambio hacia una inteligencia más humana hace alrededor de 1,75 millones de años, según subraya la investigadora, que piensa que esto marcó "un punto de inflexión en la evolución del cerebro humano, llevando a la evolución de una nueva especie humana".

   Los autores también informaron de que las redes cerebrales especializadas para el lenguaje en humanos modernos sólo se activaron durante la producción de herramientas achelenses, cuando los participantes aprendieron a hacer herramientas bajo la instrucción verbal. Como el lenguaje probablemente no estaba disponible hace 1,75 millones de años, esto sugiere que la producción de herramientas achelenses no dependió en gran medida de la evolución de los centros de lenguaje en el cerebro.

   "Nuestros hallazgos no se superponen claramente con las afirmaciones anteriores de que la producción de herramientas de piedra y el lenguaje evolucionaron conjuntamente. Hay más apoyo para la idea de que la memoria de trabajo y las redes de integración auditivo-visual sentaron las bases para avanzar en la fabricación de herramientas de piedra", plantea el investigador John Spencer, de la UEA.

   "Es fascinante que estas mismas redes cerebrales permitan hoy a los seres humanos modernos realizar tales comportamientos como tocar hábilmente un instrumento musical", destaca. Estudios previos han intentado simular la fabricación temprana de herramientas, por ejemplo, mostrando a los participantes imágenes sobre la producción de herramientas y, luego, mirando la actividad cerebral.

   Realizado en la Universidad de Iowa, es el primer estudio que emplea ténicas de neuroimagen vanguardistas --espectroscopia funcional de infrarrojo cercano (fNIRS, por sus siglas en inglés)-- para permitir a los investigadores realizar un seguimiento de los cambios en tiempo real en la actividad cerebral a medida que los participantes hicieron estos dos tipos de herramientas de piedra.

   "Sigue siendo un gran misterio cuándo y cómo los seres humanos se convirtieron en las especies excepcionalmente inteligentes y que utilizan el lenguaje que empleamos hoy en día --afirma el coautor Robert Franciscus, de la Universidad de Iowa--. Descubrimos que la aparición de un tipo de conjunto de herramientas de piedra con más complejidad en el registro arqueológico marcó un importante cambio cognitivo cuando nuestros antepasados comenzaron a pensar y actuar más como humanos que como simios".