Cultura.- La película francesa 'Shall we kiss' clausurará Cinema Jove con una historia de amor "efervescente y refinada"

Europa Press C. Valenciana
Actualizado: viernes, 27 junio 2008 15:00

VALENCIA 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

La película francesa 'Shall we kiss', dirigida por Emmanuel Mouret, cerrará mañana a las 22.00 horas en el Teatro Principal la 23 edición del Festival Internacional de Cine Cinema Jove de Valencia. La cinta, protagonizada por Virginia Ledoyen, Julie Gayet y Michaël Cohen, entre otros, cuenta la historia de cómo un beso inocente puede desencadenar los más insospechados actos.

Se trata de una "comedia efervescente y refinada que da una vuelta de tuerca al cine-dentro-del-cine". Del director Mouret se ha dicho que es una combinación entre "Woody Allen y Eric Rohmer", informaron hoy fuentes del certamen en un comunicado.

Como en los filmes de Rohmer, los caprichos y desencuentros sentimentales que genera el amor están a la orden del día en esta ingeniosa cinta del nuevo maestro de la "comedia agridulce". El conciso guión va creando sus enredos y haciendo que sus personajes vayan cambiando de opinión, y de estados de humor a medida que se van imponiendo situaciones imprevistas.

La "obstinación amorosa así como la vulnerabilidad de los sentimientos de sus caracteres transcurre dentro de un nivel de liviandad no exento de contenido emocional", agregaron las mismas fuentes.

Desde Cinema Jove apuntaron que es "curiosa" la mezcla con que Mouret amalgama su comedia. Por un lado, detrás de 'Shall we kiss' está el retumbo de las 'screwball comedies' del Hollywood de los años '30, y particularmente aquellas denominadas "comedias del re-matrimonio", donde la pareja inicial vuelve a unirse hacia el final después de una serie de movimientos falsos y malentendidos. Sobre esa tradición cinematográfica, Mouret a su vez sobreimprime otra, la de los 'Cuentos morales' de Eric Rohmer, donde la estructura geométrica es siempre básicamente la misma. Y sobre esas dos referencias se desliza una tercera, la de las pequeñas casualidades mágicas del cine más ligero de Jacques Rivette.

Pero Mouret es "más ingenuo y pausado que las comedias lunáticas de Hollywood, menos docto que Rohmer y más cándido que Rivette", aseguraron. Como director opta por una puesta en escena simple, pragmática, cartesiana, que saca ventaja de un diálogo pleno de equívocos y de doble sentidos, pero aún así siempre tenue, delicado, elegante, capaz de impregnar el tono general del film.

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