La Ribera utiliza una técnica mínimamente invasiva para prevenir los ictus en pacientes con fibrilación auricular

Hospital Universitario de La Ribera
ARCHIVO
Publicado 14/08/2018 11:43:56CET

VALÈNCIA, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Universitario de La Ribera, en Alzira (Valencia), utiliza una técnica de intervencionismo mínimamente invasivo para prevenir los accidentes cerebrovasculares (ictus) en pacientes que sufren de fibrilación auricular, el tipo de arritmia más frecuente que existe y que afecta al 10 por ciento de las personas mayores de 80 años. El centro ha intervenido con este procedimiento ya a nueve pacientes.

Los pacientes que padecen este tipo de arritmia tienen un riesgo cinco veces más alto que cualquier otra persona de sufrir un ictus, ya que esta patología genera coágulos (trombos) en el corazón que, al desprenderse, llegan por el torrente sanguíneo al cerebro pudiendo obstruir una arteria y originando, de esta forma, el accidente cerebrovascular, según ha informado la Generalitat en un comunicado.

La técnica aplicada por la Unidad de Hemodinámica del Servicio de Cardiología del Hospital de la Ribera, conocida como "cierre percutáneo de la orejuela izquierda", se aplica en pacientes en los que no es posible utilizar un tratamiento anticoagulante para evitar los trombos en el corazón, por el riesgo de complicaciones hemorrágicas que este tratamiento produciría en el paciente.

Según ha destacado el jefe del Servicio de Cardiología del Hospital de Alzira, Enrique Peris, "esta técnica consiste en taponar con una prótesis metálica el lugar donde sabemos que se originan el 90% de esos coágulos, que es la orejuela izquierda, una estructura que se encuentra en la aurícula izquierda del corazón".

Para llevar a cabo la técnica, y previamente a la intervención, se realiza un estudio detallado del corazón mediante ecocardiografía transesofágica y tomografía que permite determinar el tamaño y morfología de la orejuela.

La ecocardiografía transesofágica es un tipo de ecocardiografía en la que las imágenes del corazón se obtienen desde el interior del esófago mediante un tubo que lleva conectado un transductor y que genera ondas sonoras que rebotan en el corazón y que se convierten en señales eléctricas que pueden observarse en una pantalla de televisión.

ANESTESIA GENERAL

Una vez estudiadas las características morfológicas de la orejuela, los profesionales de la Unidad de Hemodinámica proceden al cierre de la misma. Según ha destacado Enrique Peris, "el procedimiento se realiza bajo anestesia general y ayudados, de nuevo, por la imagen de la ecografía transesofágica, además de la fluoroscópica".

Par llevarlo a cabo, los profesionales de la Unidad de Hemodinámica del Hospital de la Ribera introducen un catéter con la prótesis metálica ("tapón") por la vena femoral del paciente, a través de la ingle, hasta llegar al corazón.

"Tras cruzar el tabique que separa las aurículas, se alcanza la orejuela y se procede a liberar el dispositivo en su orificio de entrada, ocluyéndola e impidiendo, así, la entrada de sangre en esta cavidad del corazón, y evitando la formación de coágulos sanguíneos", ha destacado el jefe del Servicio de Cardiología.