Clooney, Malkovich y Pitt a las órdenes de los Coen en la disparatada 'Quemar después de leer'

Universal
Europa Press Cultura
Actualizado: jueves, 9 octubre 2008 15:47

MADRID, 9 Oct. (OTR/PRESS-Israel Arias) -

Tras lograr cuatro Oscar con la exitosa 'No es país para viejos', entre ellos el de mejor película y mejor dirección, los hermanos Coen atacan de nuevo con 'Quemar después de leer', una dosis de su cine más gamberro y disparatado para la que Ethan y Joel cuentan con un elenco de lujo encabezado por George Clooney, Brad Pitt y John Malkovich. Dos de los galanes más taquilleros de Hollywood y un actor de método a los que acompañan dos actrices que no les van a la zaga: Frances McDormand, la esposa de Joel Coen a la que ya hemos visto en varias de sus películas como 'Arizona Baby' o 'Fargo', y la también oscarizada Tilda Swinton ('Michael Clayton').

El punto de partida de esta 'aventura coeniana' es Ozzie Cox (Malkovich), un analista de la CIA con ciertos problemas con la bebida que tras verse degradado renuncia a su puesto para escribir sus memorias. Enfrascado en este proyecto, el futuro escritor va acumulando en el ordenador de su casa todos sus recuerdos y datos recopilados en sus muchos años de carrera en el servicio de inteligencia. Pero los problemas laborales no son los únicos que acucian a Cox, su mujer Katie (Swinton) hace años que tiene una aventura con Harry (Clooney) un peculiar agente federal que también está casado.

Hastiada de su cornudo y fracasado marido, Katie comienza los trámites de divorcio y en su afán por conocer al dedillo la situación financiera de su esposo guarda toda la información del ordenador de casa en un CD. Un disco en el que se encuentran todas las memorias de Cox y que pierde en el gimnasio donde va a caer en las inexpertas manos de dos empleados del centro deportivo: Linda (McDormand), una mujer que busca dinero desesperadamente para reinventarse a si misma con varias operaciones de cirugía estética, y Chad (Pitt), un joven entusiasta, inocente y de muy pocas luces.

Ambos intentaran sacar provecho de este golpe del destino, pero con su torpeza no conseguirán más que desatar un cúmulo de despropósitos, mientras desde el cuartel de la CIA se limitan a observar con perpleja pasividad como se suceden los acontecimientos. Una escalada de incoherencias y disparates que se presentó en el pasado Festival de Venecia y consiguió el Premio del Público en el Festival de San Sebastián.

UNA COMEDIA DE "ALCORNOQUES"

Basada en la novela 'Burn Before Reading: Presidents, CIA Directors, and Secret Intelligence' del ex jefe de la CIA Stansfield Turner, 'Quemar después de leer' es una esperpéntica mezcla de thriller y comedia que dentro de la filmografía de los Coen se sitúa dentro del grupo en el que también estarían películas como 'O Brother!' o 'El gran Lebowski'. Un saco de comedias ácidas e irreverentes que encontramos frente al otro grupo que componen cintas como 'Fargo', 'El hombre que nunca estuvo allí' o 'No es país para viejos'.

Una película en la los Coen escribieron los personajes pensando en cada uno de los actores que los iban a encarnar en la gran pantalla y que los propios directores definen como "auténticos pedazos de alcornoque, aunque no por eso dejamos de quererles". "Les pedimos a los actores que encontraran el alcornoque que llevaban dentro", confiesan los Coen.

Algo que consiguieron con Clooney para el que 'Quemar después de leer' es "una película sobre gente increíblemente estúpida que hace cosas increíblemente estúpidas en cualquier tipo de situación", y sobre todo con Brad Pitt, cuyo estúpido personaje acapara los momentos más divertidos de la cinta. "Nunca pensé que mi personaje iba a ser un descerebrado que masca chicle, bebe Gatorade y está enganchado al iPod. Es un auténtico tarado e incluso creo que este papel puede acabar con una carrera", bromea el actor.

Contenido patrocinado