MADRID, 10 Sep. (EUROPA PRESS) -
Este viernes 13 de septiembre llega a las salas de cine 'Justicia Artificial', un thriller protagonizado por Verónica Echegui y Alberto Ammann que plantea la posibilidad de que el sistema judicial español implemente el uso de la inteligencia artificial, explorando las ventajas, inconvenientes, peligros y dilémas éticos y morales que podrían surgir. Simón Casal, director y guionista del largometraje, sostiene que la IA "no puede ser una solución mágica en la que confiemos ciegamente para delegar los poderes de la democracia".
"Hay un gran debate sobre la idoneidad de cómo funciona la justicia hoy en día. Se le acusa de ser ineficiente, lenta, que está politizada, que no está en sintonía con los valores actuales de la sociedad... Seguramente se ofrezcan ese tipo de soluciones, de inteligencia artificial, pero también pueden ser problemáticas", señala el director del filme en una entrevista concedida a Europa Press en la que también insta a "tener un debate para decidir como queremos implementar la IA en nuestra sociedad". "No puede ser una solución mágica en la que confiemos ciegamente para delegar incluso los poderes de la democracia. Esto hay que debatirlo ya", sentencia.
Para Casal, la introducción de la IA en el sistema judicial sería "a priori una idea bien recibida", pero alerta que "hay más cuestiones a debatir", ya que "hay un montón de decisiones críticas que no se deberían automatizar". A pesar de ello, la imparcialidad perseguida es, sostiene, un ideal que "ni los algoritmos ni los seres humanos" pueden llegar a conseguir.
En el filme, Thente es la inteligencia artificial que se pretende introducir en los tribunales, y para ello, la reconocida jueza Carmen Costa, el personaje de Echegui, colaborará comparando su experimentado criterio con las decisiones que toma el algoritmo. La actriz preparó su papel con la ayuda de una jueza de A Coruña, una experiencia "muy interesante" en la que pudo observar como la magistrada "realmente se preocupaba por las consecuencias de sus decisiones con los demandantes y los acusados". Echegui afirma que el problema no reside en la IA en sí: "A mí no me preocupa, si algo me preocupara somos nosotros, el uso que le vamos a dar".
Ammann sí que cree que "nos vamos a enfrentar a un gran problema" con la inteligencia artificial y ahonda en la cuestión, preguntándose "qué es" realmente, "quién hace los 'softwares'" y "asocia los algoritmos" de estos sistemas. Además, valora la situación actual y futura de la industria cinematográfica en relación a esta problemática: "Es posible que dentro de unos años las películas con seres humanos sean algo que la gente busque. Porque estén hartos de no creerse nada. Porque la IA es como una máscara, no tiene alma".
"El peligro está en todos los ámbitos. Al final la IA se alimenta de obras creadas anteriormente y es peligroso que de algún modo acabe centralizando o homogeneizando la creatividad humana. Esto llevará a lo que está ocurriendo con los algoritmos entrenados por textos, que ya están siendo entrenados por textos creados por otras máquinas, ya no les quedan obras humanas", avisa el director de 'Justicia Artificial' sobre las consecuencias del modelo de aprendizaje de los algoritmos que emplea la inteligencia artificial.
Alba Galocha y Tamar Novas forman también parte del reparto del largometraje y concuerdan en que "es inevitable" tener cierta imparcialidad, incluso dentro de la justicia. Para la actriz, "la condición humana siempre está presente", a pesar de que los magistrados estén educados para ser imparciales, "el humanismo siempre juega un papel". El intérprete añade que "el error es algo muy humano", pero hay que diferenciar cuando es "de juicio" y cuando es "deliberado".
Galocha reflexiona sobre el uso de la IA en la creación de obras culturales y en el papel de los consumidores. "Me sorprende muchísimo que esto esté tan en la conversación. Denota una vagancia absoluta para el consumo de la cultura, como creadores ya es el colmo. Tanto como consumidora como creadora, me cuesta pensar en la inteligencia artificial como un camino a cortar", concluye.