Moratinos confía en que la "emblemática" obra de Barceló ayude a revalorizar la imagen de la ONU

Actualizado 14/11/2008 19:44:28 CET

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, confió hoy en que la "emblemática" obra que el artista mallorquín Miquel Barceló ha realizado en la cúpula de la sala XX de la sede de Naciones Unidas en Ginebra "contribuya a revalorizar la imagen" de este organismo.

En su blog en Internet, Moratinos destacó que la nueva Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de Civilizaciones --que será la sede del nuevo Consejo de Derechos Humanos-- "alberga una de las obras de arte más emblemáticas de este nuevo siglo", que se va a convertir, como ha señalado la propia organización, en la "más importante emplazada en una de las sedes de la ONU desde su creación en 1945".

"Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación hemos querido reconocer muy expresamente el papel del arte en la defensa de la diversidad como sinónimo de riqueza. Sobre esta base hemos impulsado este proyecto, de gran creatividad, en la sede de Ginebra", explica el jefe de la Diplomacia española, que enumera a continuación algunos de los motivos por los que este proyecto impulsado por España en la ONU tiene "dimensiones históricas".

El ministro considera en su diario en Internet que la obra de Barceló no se puede insertar en el ámbito de la "decoración", sino que constituye una "obra clave en la evolución del arte contemporáneo", por su "lucha contra la gravedad, que experimenta entre la escultura y la pintura" y que "ha nacido in situ", sin ser la transposición a escala de una obra preconcebida. "El arte en mayúsculas, podríamos decir, ha entrado con esta obra en la sede de la ONU en Ginebra", sostiene Moratinos.

Con la obra de Barceló, argumenta, el "factor cultural" estará "en una posición prominente" en los debates del Consejo de Derechos Humanos, "máximo defensor de todas las identidades y de todas las creencias bajo una perspectiva de diálogo y respeto".

El ministro resaltó asimismo el modelo de financiación del proyecto, cuyo coste se sitúa en más de 18,5 millones de euros (40% de capital público y 60% privado), como ejemplo del "valor de la confluencia del esfuerzo publico y privado". "Lo público y lo privado se necesitan y nos toca encontrar las formulas de encaje. Este proyecto ha encontrado uno de esos puntos de equilibrio", afirmó.

Por último, Moratinos defendió que esta "gran obra en la sede de Ginebra" busca "poner en evidencia la centralidad de la sede europea de la ONU".