BILBAO, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Festival de Jazz de Getxo (Bizkaia) concluyó ayer su XXVIII edición con la asistencia de 9.500 personas a los conciertos que se han ofrecido durante cinco días de música.
En esta edición se han dado cita reconocidas figuras internacionales y jóvenes grupos, que han ofrecido una quincena de conciertos marcados por la diversidad, tanto en lo que se refiere a estilos musicales como a tipos de formación.
El recorrido jazzero getxotarra diario ha tenido como punto de partida la plaza del Getxo Antzokia, donde a partir de las siete y media de la tarde, los aficionados han disfrutado al aire libre de la música de la sección "Tercer Milenio".
Allí, las jóvenes bandas seleccionadas por INJUVE (Instituto de la Juventud) han compartido escenario con formaciones más veteranas, como el cuarteto de Jon Urrutia, que presentó su último trabajo, "Home Made". Los ritmos latinos de José Alberto Medina Trio, el jazz nórdico de Solid!, la innovadora propuesta del grupo madrileño John Pinone y la combinación de jazz y sonidos de dolçaina completaban la oferta de los conciertos vespertinos.
La plaza del Biotz Alai daba continuidad por la noche a la música de jóvenes formaciones gracias al Concurso de Grupos, que se abrió el pasado miércoles día 30 con la actuación del conjunto eslovaco Milo Suchomel Quartet. En la edición de este año, el conjunto ruso Jazz Sextet of Rostov resultó ser el ganador, al obtener el premio del jurado y del público con su combinación ritmos latinos hard-bop.
El conjunto noruego Listen!, que ofreció una propuesta arriesgada e innovadora se hizo con el segundo premio, mientras que el galardón al Mejor Solista fue a parar a manos del saxofonista Robin Verheyen, líder del grupo belga Robin Verheyen Trio.
El momento álgido de cada jornada comenzaba a continuación de la actuación del Concurso de Grupos. Los conciertos principales, que registraron una muy buena entrada, tuvieron como protagonistas a artistas y grupos de estilos muy diversos. El percusionista británico Bill Bruford y su banda Earthworks abrieron el festival en la primera jornada y, al día siguiente, los ritmos de swing de la Brussels Jazz Orchestra, una formación de 16 instrumentistas, recogieron el testigo.
El ecuador del festival llegó de manos de Chano Domínguez, que dejó un buen sabor de boca al público con sus ritmos de flamenco-jazz. El sábado se produjo uno de los momentos más esperados del festival, el concierto del veterano pianista norteamericano McCoy Tyner, que hizo gala en Getxo su maestría, arropado por el contrabajista Charnett Moffett y el batería Eric Kamau Gravatt.
Para cerrar el festival, el Getxo Jazz contó con la presencia de una de las grandes voces líricas del panorama internacional, la soprano Barbara Hendricks. En la plaza Biotz Alai el público tuvo la oportunidad de disfrutar de uno de los contados conciertos de jazz que ofrece esta artista cada temporada, ya que ésta alterna ocasionalmente sus actuaciones en las óperas y teatros más importantes del mundo con la música jazz.