Archivo - El seleccionador español de rugby XV femenino, Régis Sonnes. - GABRIEL BOIA - Archivo
MADRID, 25 Ago. (EUROPA PRESS) -
El seleccionador nacional de rugby XV femenino, Régis Sonnes, ha comentado que quiere que su equipo desarrolle "un juego a la española" en el que "la velocidad, la inteligencia" y el carácter "ofensivo" del juego sean la seña de identidad, en una temporada en la que España afrontará compromisos exigentes ante Fiji o Sudáfrica.
"Queremos 'jugar a la española'. El rugby un deporte colectivo y los grandes equipos de la historia del deporte español siempre han destacado por eso. Para mí, la identidad del juego español es un rugby positivo, muy ofensivo, que busca los espacios con velocidad, inteligencia y técnica", afirma el seleccionador español en una entrevista concedida a la Real Federación Española de Rugby.
Sonnes explica que se trata de "mover el balón con dinamismo", aprovechando la inteligencia táctica para "generar oportunidades, marcar ensayos y ganar partidos". "Todo esto incluye, por supuesto, aceptar el desafío físico, pero ese juego alegre y dinámico es lo que define a España para mí", añade.
El seleccionador español acaba de arrancar una pretemporada con las 'leonas' en la que está intentado "tocar todos los aspectos", con el apartado físico como un pilar "fundamental". "Pedimos a las chicas un trabajo específico de junio a ahora, y los dos primeros días realizamos pruebas físicas para evaluar exactamente dónde estábamos. También hemos trabajado mucho la táctica y la estrategia, integrando nuevos conceptos pensando en los rivales que nos vamos a encontrar en menos de un mes", explica.
Un año en el que España se juega un billete mundialista: "Nos vamos a medir a equipos con mayor potencial físico, gran técnica y un nivel superior al que hemos enfrentado hasta ahora. Queremos evaluar dónde estamos realmente: ver nuestra condición física y medir nuestro carácter para aguantar e imponer nuestro estilo en el campo".
El seleccionador apunta que es una fase para evaluarse, analizar y ajustar mirando siempre "la gran meta", que es la clasificación al Mundial de Australia. "Tenemos que focalizarnos en el contenido, en el rugby que hacemos, en lo que pasa dentro del equipo y sobre el césped, no tanto en el rival. Eso es lo que nos dará los resultados. Si nos obsesionamos únicamente con el resultado final, nos pondremos nerviosas y no conseguiremos desarrollar nuestro estilo. Si cumplimos nuestros objetivos tácticos y estratégicos en el campo, el resultado vendrá como consecuencia del contenido", analiza.
El preparador francés añade que quieren "dar continuidad" a lo que construyeron durante el Rugby Europe Championship en el que consiguieron el título. "Las jugadoras ya entienden perfectamente la filosofía y la idea de hacia dónde queremos ir y cómo queremos jugar. Ahora el objetivo es introducir más detalles, se trata de mantener la estructura del plan de juego, pero aportando más precisión, mejor técnica individual y mayor atención al detalle", matiza.
Un curso que arranca con rivales exigentes como Sudáfrica, en un amistoso, o Fiji, en el WXV Global Series. "Nuestro objetivo es ver dónde estamos ante Fiji y mantener vivo el sueño de competir cara a cara de nuevo contra Sudáfrica para demostrar de lo que somos capaces. Respecto a Samoa y Brasil, creo que están a nuestro nivel actual: tenemos la obligación de competir y ganar esos partidos", reconoce.
Por último, habla sobre la incorporación de talento joven al equipo: "Estamos muy contentos con la adaptación. Jugadoras como Carmen Nwatu tienen un futuro brillante por delante. Además, es una gran noticia recuperar en el campo a jugadoras como Carmen Castellucci o Alba Capell tras sus lesiones. También estamos trabajando con Cristina López en el puesto de diez, donde necesitamos elevar la competencia interna".