Publicado 22/04/2021 16:08CET

La compañía Teatro Resistente lleva su obra 'Los árboles. Un Chejov andaluz' al Teatro Alhambra de Granada

La compañía Teatro Resistente lleva su obra 'Los árboles. Un Chejov andaluz' al Teatro Alhambra de Granada
La compañía Teatro Resistente lleva su obra 'Los árboles. Un Chejov andaluz' al Teatro Alhambra de Granada - JUNTA DE ANDALUCÍA

GRANADA, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Teatro Alhambra presenta el montaje 'Los árboles. (Un Chejov andaluz)', de José Luis de Blas y Teatro Resistente en colaboración con el Teatro Central de Sevilla, que estará en cartel los días 24 y 25 de abril a las 12,00 horas y cuenta con un elenco de nueve actores y dos músicos en escena para recrear cómo se vivía a mediados de los años ochenta.

Los componentes de Teatro Resistente creen en la necesidad de una habitación compartida. Con este espíritu de experimentación, de crecimiento artístico, y dejando de lado cualquier consideración de índole administrativa o de producción, se centran exclusivamente en lo creativo.

A partir de ese convencimiento, ponen en marcha un laboratorio con la obra de Chéjov 'El jardín de los cerezos', como uno más de muchos otros materiales potencialmente escénicos. La idea fue hacer un Chéjov andaluz, es decir, más cercano a la historia reciente. El desarrollo, lo sitúan a mediados de la década de los 80, y a partir de esa realidad compartida con los actores, trabajan sobre lo que de él les sirve, abandonan lo que les es ajeno e inventan lo que les falta.

Ahora, justo tres años después de los inicios del laboratorio, les llega la oportunidad de mostrar su trabajo, y poner nombre a este equipo humano al que han decidido llamar Teatro Resistente.

'Los árboles' cuenta la historia de Doña Luisa Medina que tras cinco años en Londres regresa a la finca andaluza donde nació, con el motivo de su inminente subasta: La propiedad sale a la venta para hacer frente a las deudas. Estamos a mediados de los años 80, en España. Un sistema político se apaga, y nuevas derivas inician sus primeros movimientos. La casa, como un barco que se hunde, hace de metáfora de este clima de incertidumbre y acoge a diferentes personajes, cada cual intentando encontrar un lugar donde permanecer a salvo.

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