Publicado 14/09/2026 14:35

La consulta de micropigmentación oncológica del Valme de Sevilla atiende a 1.700 mujeres desde 2017

Mercedes Molguero, enfermera experta en estas prácticas
Mercedes Molguero, enfermera experta en estas prácticas - HUV

SEVILLA 14 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Universitario de Valme de Sevilla ha tratado a 1.700 pacientes y ha realizado 6.000 consultas en sus nueve años como referente provincial de la micropigmentación oncológica. Esta prestación pública, incluida en la cartera de servicios del hospital desde 2017, está dirigida a completar el proceso de reconstrucción de la mama en aquellas mujeres que han sufrido un proceso oncológico.

El prestigio de la Unidad de Patología Mamaria del Hospital Universitario de Valme llevó a la centralización de este servicio y la coordinación provincial. Así, la consulta específica de micropigmentación es una de las primeras que comenzó a funcionar en la sanidad pública andaluza y se ha convertido en un dispositivo pionero, de carácter multidisciplinar, cuya labor está desarrollada por la enfermería como una práctica avanzada que progresivamente se está incorporando a la cartera de servicios de otros centros sanitarios públicos, destaca en un comunicado.

Del mismo, y fruto del liderazgo y experiencia de esta técnica terapéutica, este centro ha sido el epicentro para la formación de los profesionales que han extendido la técnica a otras provincias andaluzas. De esta forma, ha generado y potenciado encuentros de trabajo que contribuyen al impulso y consolidación profesional de la micropigmentación areolar.

Al respecto, la directora gerente del Hospital Universitario de Valme, Inmaculada Vázquez, destaca la capacidad de combinar asistencia, especialización y transferencia de conocimiento.

HUMANIZACIÓN ASISTENCIAL

Se trata de una técnica que está vinculada a la neoplasia más frecuente en la mujer y la primera causa de muerte por cáncer en el sexo femenino: el cáncer de mama. Está dirigida a completar la reconstrucción de la mama en aquellas mujeres que han sufrido este proceso oncológico, suponiendo un aumento de su autoestima y una mejora de la calidad de vida a través de la recuperación de su imagen corporal.

El director de Enfermería del hospital sevillano, Joaquín Fajardo, destaca el liderazgo de esta consulta y el valor de unos cuidados innovadores capaces de transformar la experiencia de las pacientes. Desde su inicio, la consulta ha estado al frente de Mercedes Molguero, una enfermera experta en Micropimentación Reparadora Oncológica.

A través de su trabajo de práctica enfermera avanzada hace posible la reparación de las secuelas estéticas de los tratamientos oncológicos. La micropigmentación aplicada al cáncer de mama es un procedimiento clínico no agresivo, pero realizado sobre una piel muy especial y sensible que requiere de una enfermería especializada a través de prácticas avanzadas.

El funcionamiento de la consulta dispone de un circuito asistencial coordinado por el Área Hospitalaria de Valme. De tal modo que, tras la cirugía oncológica, se materializa una valoración sobre la pertinencia de la aplicación de esta técnica en consonancia con la recuperación de la zona intervenida por parte de la Unidad de Cirugía Plástica del Hospital Virgen del Rocío.

Una vez valorada positivamente, la paciente es derivada al Área Hospitalaria de Valme para ser atendida en la consulta de Micropigmentación instalada en el Hospital El Tomillar.

PROCEDIMIENTO LABORIOSO Y ESPECIALIZADO

La media de las citas para beneficiarse de este servicio oscila entre tres y cuatro consultas. En la primera, la enfermera lleva a cabo una valoración de la zona del tratamiento, así como estudio de posibles contraindicaciones por patologías o tratamientos concomitantes, sumando prueba de alergia y consentimiento informado.

A ello se suma la comunicación de una serie de cuidados que debe tener la mujer para el día del inicio del procedimiento y la elección cromática del tatuaje. Seguidamente, en una segunda cita, se materializa la realización del tatuaje y en una tercera se realiza una revisión. Y hay un cuarto contacto con la consulta como última valoración, presencial o telemática, para dar por concluido el procedimiento y el alta correspondiente.

De las 1.700 mujeres que se han beneficiado en este tiempo de la técnica, el grueso (1.500) se corresponde con la primera vez que acceden al tratamiento; mientras que las 200 restantes se vinculan con revisiones y segundos tratamientos, ya que el paso del tiempo requiere el nuevo perfilado y repetición de la combinación cromática en la piel.

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