El consul general de Colombia en Bilbao, Carlos Alfonso Victoria. - EUROPA PRESS
BILBAO, 11 Ago. (EUROPA PRESS) -
El cónsul general de Colombia en Bilbao, Carlos Alfonso Victoria, ha afirmado que la comunidad colombiana vive momentos "muy duros" tras el terremoto que ha sufrido el país y ha recordado que se ha habilitado un número de WhatsApp para recabar información sobre familiares con los que no se haya podido contactar. Asimismo, ha pedido a instituciones y ciudadanos vascos y de otros lugares que ayuden a Colombia no solo ahora, sino también en la reconstrucción de las zonas afectadas.
Cerca de 100.000 colombianos viven actualmente en Euskadi, Navarra, Cantabria, La Rioja y Asturias (ámbito en el que trabaja el Consulado), de los cuales entre el 30 o 35% residen en localidades vascas, según los datos aportados por el cónsul, que ha admitido que se están pasando momentos "muy duros" con la "impotencia" de estar lejos de su país en esta "catástrofe humanitaria".
Él mismo, ha explicado en declaraciones a los medios, proviene de Pereira, "el territorio más castigado por la naturaleza esta vez" y, aunque su familia está a salvo, "duele mucho tener noticias de colegas, de estudiantes, de la comunidad, de vecinos que están desaparecidos, muertos". "No hemos podido dormido", ha admitido.
A las personas que no han podido contactar con sus familiares les ha recordado que se ha habilitado el WhatsApp +57 321 213 95 25, en coordinación con la Cruz Roja colombiana, para recabar información sobre su estado.
Según ha explicado, en este momento las autoridades locales de Colombia se están centrando en rescatar personas que están aún con vida bajo los escombros, además de retirar las víctimas, habilitar albergues y establecer protocolos de emergencia. Además, se está restableciendo "poco a poco" el servicio de energía y las comunicaciones.
Carlos Alfonso Victoria ha recordando a las "muchas" personas que se han quedado sin vivienda y han perdido "absolutamente todo" en Colombia, así como los "edificios públicos y universidades destruidas".
SOLIDARIDAD
El cónsul ha celebrado la disposición a ayudar de la diáspora colombiana --miles de personas se han puesto ya en contacto para ofrecer su ayuda-- y también de las instituciones vascas, desde donde, pese a las vacaciones de verano, han sido "los primeros en llamar".
Tras recordar que va a ser necesaria la "reconstrucción de escuelas, universidades, colegios, hospitales, sitios públicos, barrios enteros", ha apelado a que, igual que sucedió en el terremoto de 1999, Colombia reciba "la solidaridad internacional".
"Lo más duro está por venir", ha advertido, confiando en que "la solidaridad internacional se vuelque como tiene que volcarse para recuperar y reconstruir y levantarnos en Colombia", como lo ha hecho el país "a través de muchos siglos porque no es la primera vez" que sufre "un desastre de estas proporciones".
Así, ha concluido esperando que el terremoto "no se quede solamente una noticia del momento", sino que instituciones y ciudadanos les "acompañen de aquí en adelante" en la reconstrucción.